Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Sinuhé. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pablo Sinuhé. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de agosto de 2014

CAPÍTULO 7: ¡LA ESPERANZA MUERE AL ÚLTIMO, PERO LOS PERDEDORES MUEREN ANTES!


¡Bertha! ¡Bertha! ¡Encontré algo! – gruñe casi ahogado Chacal-o - ¡Creemos que son las rocas que cayeron justo en la salida de Gizmo y los demás!

Bertha se dirige, exhausta hacia donde indica el mutado canino y asoma un ojo. Está agotada, pero le parece acertada la apreciación. Voltea hacia el este, rumbo por el que mandara previamente a Mandril – o a iniciar la búsqueda de los otros miembros de la Liga de Perdedores. Se recarga con su voluminoso cuerpo en un costado de las rocas, Chacal-o esnifa: Creo que tengo algo Bertha… ¡Creo que son ellos bajo los escombros! –

Bertha reúne fuerzas, Chacal-o y Mandril – o también se agrega. Levantan las piedras más próximas e insertan pedazos de metal retorcido para que sirvan como  trabes y pilares improvisados y el resto del escombro no se desplome. En eso están cuando Hombre Puerta recupera la conciencia. Bertha se dirige rápidamente a él y lo levanta, abofeteándolo con la fuerza que le dan millón y medio de gansitos como dijera Molotov y arrinconándolo en la pared más próxima: ¿En dónde están Sinuhé y Oolong, Puerta? ¡Es importante saber en dónde los dejaste, los necesitamos, si el Ejército y el Consejo de Seguridad de la ONU los encuentran, van a matarlos! Puerta aún aturdido, intenta establecer contacto con sus coordenadas en el muelle en Ginebra, pero no ve rastros de Oolong. Regresa a donde está Bertha: “N- no hallo a Oolong… apenas pude echar una mirada señorita Bertha… no sé qué pudo… oh, no”  “¿Qué pasa? – inquiere bufando la gorda – contéstame Puerta, no estamos para titubeos” Pero Puerta no responde, sólo alcanza a sollozar señalando hacia arriba en un lugar próximo a ellos.

Entre los escombros cae la cabeza de Oolong, sus orejas y el rabo. Chacal-o y Mandril-o detienen su tarea salvadora para ver el horror del cambiaformas occiso. En lo alto, Hidalgo, Infante y Lennon sonríen macabros blandiendo sus armas, irradiando aparte del petatazo de choquilla de muerto podridón, una esencia verdosa que a Bertha le trajo algún recuerdo, pero de inmediato ordenó a los animaloides que siguieran escarbando mientras ella se encargaba. Los aún impactados antropomorfos sólo le señalan a Bertha en un pequeño claro al enanazo de Ram Man surgiendo de los escombros, más aturdido de lo común, pero con fuerza: “¿Qué, qué, qué? - gruñe con furia - ¿¡Quién la va a armar putos!?” Bertha lo observa y Ram Man se alinea a brinquitos muy cuco él. Chacal-o y Mandril-o regresan a las labores de rescate.

Bertha da un paso adelante y Ram Man un brinquito. Miran hacia la montaña de escombros, ambos saben que cualquier ataque sobre la triada occisa, podría ocasionar un derrumbe y echar atrás los pocos avances que se lograron con la liberación de Ram Man, así que se encuentran a la expectativa. Los muertos no muertos se dan cuenta de esta ventaja y es el hombre de dios, don Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte Villaseñor, quien, blandiendo la hoja afilada de su sable, brinca hacia Bertha y Ram Man. Éste impulsa sus piernillas de llanta de cuero viejo para darle un severo tope al sable del Medievo en una elaborada metáfora acerca de por qué cenar hot dogs antes de dormir está muy cabrón. Hidalgo y Costilla sorprendido ve volar su sable lejos de él. Con un mohín voltea la mano derecha como saludo de princesa y de sus ropas extrae otro igual…. Y otro: Veamos bestia de Satanás hasta donde puedes llegar, porque la gracia del señor está conmigo y él no me abandonará en este oscuro momento… he regresado de entre los muertos porque su llegada está cerca y si he de matar a cada uno de ustedes impuros hijos de la corona, entonces por mi persona en el primer escalón de la entrada al Paraíso, que los mataré a todos.

Ram Man no entiende ni la mitad y le vale aventándose otro tope derechito al cura quien lo esquiva, Ram Man se va derecho todo sacado de onda y va a caer en los pies de Lennon, quien nada compasivo arroja su navaja suiza directo entre los ojos de Ram Man, quien grita agónico. Abajo, Hidalgo sonríe y se dirige hacia Bertha, Pedrito Infante hace lo mismo, Bertha se prepara para recibir el ataque. Si bien controlar su densidad impedirá que los ataques de las armas blancas sean efectivos, no podrá hacer mucho con la furia guerrera de unos no muertos. Infante tiene la determinación, tozudez y bíceps de Pepe el Toro e Hidalgo tiene las mañas, mala onda de un cura de su tiempo, pero también la agilidad de un hombre de sesenta años, eso no es tan bueno. Bertha lo descuenta de un manotazo, pero Hidalgo ya no conoce el dolor ni el cansancio, diablos ¡fue asesinado por un pelotón entero y cuenta la leyenda que el cabrón no se quería morir. Tres descargas de los riflazos esos que parecen varas para atizar el fuego y nada. Pinche Hidalgo tuvieron que atizarle una descarga en el pecho para que se jeteara. Ahora, un manotazo de Bertha apenas si le hace algo. Infante al grito de Amorcito Corazón, le hace ver su suerte a Bertha que no puede evitar pelear contra un amo del machete y la herramienta de carpintería. Bertha puede ser resistente en su piel, pero si recordamos que está GORDA, entonces es fácil suponer que se cansará y mucho.

 Arriba, Ram Man se retuerce del certero navajazo, comienza a llorar porque la neta es re marica y se frota la carilla, la sangre se le desparrama como de cuino, tan tierno y grotesco a la vez, como una película romántica. Lennon de repente torna su gesto adusto de inglés mal tragado y se hinca al ver el dolor de Ram Man. Su ceño no se frunce más… algo en su interior le hace dudar y titubeando dice: Y- yo… I didn´t mean to hurt you…. I´m sorry that I made you cry… didn´t wanna hurt you… I´m just a deadite guy…. Y mientras se avienta el chiflidito y retira con ternura la navaja enterrada de la jeta ya hinchada de Ram Mancito, una severa patada afelpada en la nuca, hace que el muerto viviente de Liverpool se vaya de bruces sobre el escombro.

¡PATADA A TRAICIÓN JIPI HIJO DE PUTA! – grita una enfurecida Conejita Blanca – ¡A CHINGAR A SU MADRE CON SUS CANCIONES PARA PUTOS! – la Conejita se coloca frente al otrora músico y le planta otra patada en el pecho haciéndolo caer por los escombros. Ram Man se levanta con trabajos, pero aliviado: “¡Gracias por salvarme Conejita, el ataque de ése tipo casi me mata!” La Conejita lo mira extrañada: ¿Te estaba atacando? Hrm, límpiate la sangre, dime ¿Dónde está mi amor? ¿En dónde quedó? ¿En estos escombros? – patea impaciente las rocas y Mandril-o y Chacal-o salen corriendo. ¡Un derrumbe por tanto desmadre de estos cabrones! A lo lejos podemos ver a Lennon quitando rocas provocando el derrumbe de la última esperanza de salvar a los miembros de la Liga que quedaron sepultados: ¡Ya saben amigos, todo lo que necesitan es un poco… de…. AMOR!  Y en ese instante, todas las rocas se caen con Ram Man y la Conejita en la parte alta. Bertha en su delirante pelea contra Pedro Infante e Hidalgo y Costilla apenas logra ver cómo todas las piedras caen… esboza un gemido de tristeza y las rocas caen en avalancha sepultándola con los no muertos.

 En un escenario donde todo se derrumbó, dentro de mí, dentro de mí, los pasos torpes y cansados del Hombre Puerta rompen el silencio. Sus ojos de rombo buscan nerviosamente: “Más… rápido… más…” Y madres, con un destello desaparece y unos segundos después aparece ahí mismo, esta vez sacando por su portal a la Conejita, toda madreada y maldiciendo entre sueños. Puerta se arrodilla y mira junto a la Conejita los cuerpos de Chacal-o, Mandril-o y Ram Man a quienes acaba de rescatar de morir atrapados en los escombros. “Una más… más rápido… más fuerza…” y sopas, desaparece. Y de nuevo aparece, pero su portal no alcanza para sacar el enorme chipote de carne que es la Gran Bertha. Puerta la empuja como puede, ni siquiera puede decir si está viva. Él se derrumba ahí mismo, pero levanta la cabeza, algo le falta.

Desierto de Libia

El portal se abre, la mano busca algo, el Hombre Puerta se asoma: Las coordenadas son correctas – se queja - ¿qué sucede? – el débil y golpeado Puerta asoma el cuerpo, se para en la quemante arena, con su temperatura de sauna para obesos. No ve al jefe, voltea  de un lado a otro. Está débil pero tiene que buscarlo, probablemente no esté lejos. Avanza sólo unos minutos, se debilita, grita el bello y sonoro nombre de Sinuhé. No hay respuesta, necesita descanso, abre un portal con trabajos, regresa a la derrumbada base y desgraciadamente las cosas no parece que vayan a mejorar. Un rifle de alto poder así como los de los pinches narcos, le apunta en la cabeza. “Levántate lentamente culero, con las manos arriba” le espeta una voz aguardientosa. Puerta obedece, confundido, mira a su alrededor discretamente. Sus compañeros están todos inconscientes y esposados. De entre los militares aparece Babbage y el pinche mariconazo loca del Pee Wee Herman. Babbage se dirige a los militares: No nos atrasaremos más, tú, Hombre Puerta, dime en dónde está El Dorado. Si te niegas a contestar, te aviso, mataré a uno de tus amigos, hasta que me lo digas. Tras unos segundos de silencio, Babbage hace un gesto al de la voz aguardientosa, que resulta no ser otro más que Resortes Resortín de la Resortera, con una jeta más sana y humectada que la que tenía en vida. A él le sentó bien la muerte. Resortes apunta con su arma a la cabeza del inconsciente Chacal-o. Babbage mira a Puerta: ¿Y bien? Puerta no responde, mira a Babbage y luego a Resortes y luego a Chacal-o y luego a Babbage y luego a Resortes y luego a Chacal-o y luego a Babbage y luego a Resortes y luego a Chacal-o y luego a Pee Wee.. ugh, y luego a ¡MOCOS! El disparo retumba, la masa encefálica o sea toda la melcocha del cráneo de Chacal-o se desparrama en el piso. Puerta cae de rodillas al ver esto, llora nomás que no se le ven las lágrimas porque está medio raro, pero sí sufre. Resortes observa con sus ojos desorbitados la mollera destrozada de Chacal-o cuyo cuerpo cayó pesadamente en el suelo. Mandril-o despierta para ver la escena y se pone como loco. Resopla y grita y brinca como el pucta chango que es, pero con fuerzas y pega unas patadas, no obstante es sometido y apuntado con riflazos en la choya. Babbage pregunta a Puerta. ¿En dónde está El Dorado?...

Continuará… J


jueves, 27 de marzo de 2014

CAPÍTULO 6: ¡LA POCO ACERTADA VIDA DE RAM MAN!


             “Hay historias que encuentran un lugar en la gente que las conoce. Al saber de ellas las guardan y nutre un aspecto de sus vidas. Un aspecto de carencia o de suficiencia, según sea el caso, pero que necesariamente les llegan a identificar. Están las historias donde el individuo menos pensado se convierte en héroe, ya sea por su génesis oculta o por sus hechos en la vida. Y están las historias del villano, que de tan carismático, se convierte en un ejemplo a seguir, un paradigma de nuestros tiempos, donde no siempre ser el bueno, es lo más indicado. A continuación, revisaremos la historia de alguien que reúne ambos perfiles y que a la vez, es muy dudoso hacerlo encajar en ellos.

El ariete humano, Ram Man es un zotaco de 1.55 y cabeza plana. Eso define todo en su vida: tan corto de estatura como de entendederas, plano del cráneo como plana es su visión del mundo, Ram Man – y esto puede ser desconocido para la mayoría – viene de una familia de abolengo en Eternia. Causa por la que nunca tuvo que preocuparse de tener un cuenco de aguamiel lleno o de un racimo de vid fresca cada mañana. No obstante, su familia tiene propiedades y parabienes no sin la reserva y soslayo de la mayoría de la gente del reino. Y luego este cabrón sale así todo deforme puessss…  El asunto es que Ram Man desciende de la familia a la cual se atañe la divergencia social y caída tecnológica que otrora disfrutara el entero planeta Tierra. ¿Qué qué? Preguntarán ustedes, asiduos lectores, pero la verdad es esa.

El Reino de Eternia que prácticamente engloba ¾ partes del planeta, es el resultado de un estallido en la estructura social y una guerra que aconteció hace muchos años, cuando el mundo era justo como ustedes y yo lo conocemos ahora. Para ser breves, Eternia es una realidad futurística alterna de lo que nosotros conocemos como el Planeta Tierra. A ellos se los llevó el carajo porque, de la familia de Ram Man, se desprenden antiguos gobernantes y funcionarios de México. En concreto, los que decretaron la Ley de Trabajo hacia el 2018. En ese contexto, el Gobierno reclutaría a gente sin recursos y sin empleo y les daría educación, capacitación y aprendizaje en masa, produciendo específicamente algún tipo de obreros y burócratas, los cuales serían insertados sus filas de impuestos. Esto provocó una reacción de trabajadores de Gobierno, hasta de los que se hacen pendejos todo el día en facebook y los aviadores. El recurso se había consumido y las direcciones implosionaron ¿Cómo? ¿Por los derechos de los trabajadores? Claro que no. A algún estúpido burócrata sin experiencia se le ocurrió que podría usar unos porcentajes de cajas chicas de Gobierno para pagar a estos trabajadores nuevos, compensándose con fuerte recaudación hacendaria. Craso error: no puedes quitarle a un funcionario el dinero que roba. NUNCA. Ni siquiera bajo la promesa de que obtendrá más a futuro. En éste caso, los funcionarios no son empresarios, por lo que sus miras son cortas y planas. Ellos quieren su dinero y lo quieren ahora.

Así, los aviadores, huevones y queridas de los jefes se unieron en un frente común con el resto de los trabajadores, provocando una caída estructural de las funciones de Gobierno. Revelaron sus chingaderas, secretos y tranzas y se vinieron una serie de juicios que saturaron al sistema judicial mexicano. El efecto dominó era claro y la gente aclamó a sus nuevos héroes. Aquellos que otrora se la vivieran jugando Solitario en sus computadoras (Candy Crush Saga y Flappy Bird eran algo demasiado complejo para ellos), ahora eran apreciados por sus compañeros. Aquellos que eran patiños y mandaderos de los jefes, ahora poseían información importante que derribó a esas ratas mayores, aquellas antojables putonas que eran amantes ignorantes constantes de los jefes, eran verdaderas próceres de la nación al haber sacado a la opinión pública la ropa sucia de dichos jefes. Ahora ellos eran los héroes,  ellos lucharon por sus derechos y ahora, eran ejemplo para la gente y entre vivas y hurras los llevaron a los más altos puestos. ¿Qué sucedió? Bueno, como era de esperarse, si estos huevones que se la vivían chateando en facebook y twitteando mensajes para acomplejados, poco o nada sabían de su chamba, menos iban a lograr regir una nación. Igual con los patiños y las putas. Una cosa es hacerle los mandados al jefe, una cosa es menearle las nalgas a alguien para no perder el cheque y otra enteramente distinta es poder llevar una nación. Bueno, de este grupo de personas era la familia de Ram Man.

La caída sucedió, todo se fue a la chingada. La nación mexicana cayó y se llevó con ella a las demás sub economías que le rondaban: los tratados mercantiles con países interdependientes como El Salvador, Cuba, Belice (esa madre se dice, más bien era una colonia chiapaneca), Honduras, Nicaragua y demás inodoros cercanos, se fueron a la mierda y así pudieron tener una excusa viable para volver a vestir taparrabos. México era una gran mina de oro para países poderosos y sus economías también se vieron afectadas. El gran problema de Estados Unidos fue que se quedaron sin droga. Es fácil entonces, ver por qué se fueron a la mierda los gringos. Sin flujo de drogas, el país simplemente no funcionó y el american dream se despertó.

En forma resumida, eso es lo que sucedió y el retroceso a la era preindustrial fue el entorno lógico en el que se desarrolló la nueva era del mundo. Pasaron los años, las décadas y algunos siglos y Eternia surgió como un reino donde convivían los restos de la civilización, con algunos deformes productos de la estúpida izquierda mexicana, la mentalidad tuti fruti pendeja del gringo del Reader´s Digest, la actitud esnob de la cultura eurocéntrica y los callos en las patas del tercer mundo, dando a luz a seres como Merman, Mecanek, Orco, Beastman, Buzzoff, Trap Jaw  y Ram Man, entre otros.

Entendemos así, cómo es que Ram Man, aunque hayan pasado muchos años, es parte histórica por su familia, de la porquería que asola a Eternia y lo inmunda que es. Por lo que su relación con la sociedad de este reino es bastante ambigua. Si He Man quería entrar a huevo en una casa, pues con tocar era suficiente, pero Ram Man tenía que llegar con su voz de que alguien le aplasta los pulmones a insistir en tocar con la cabezota: ¡Yo! ¡Yo voy! Yo toco!, se impulsaba con sus patas y madres, a romper las puertas. Pues con razón de pendejo no lo bajaban. Luego, que el reino se inventó un nuevo impuesto, una nueva orientación sobre los que más tienen, en una movida atrevida y populachera, ya que había mucho jodido y poco latifundista, pero el rey supo introducir la nueva ley: A todo aquél habitante de Eternia que tenga un castillo y la cabeza plana, se le incautará el 80% de sus propiedades, para pavimentar los pantanos, meter alumbrado público en las calles principales porque las antorchas consumen mucho aceite y petróleo. No pues me lo dejan medio pobre al cabrón. Y necio que él no tiene un castillo, sólo que es una casa grande y vieja. Pero de nada sirvió.

Las tropelías que surgieron a raíz de esto, pues fueron una carrera muy corta para Ram Man. Lo primero que fue a hacer para manifestar su rebeldía, fue asaltar un banco, que en Eternia, era el castillo de Sorceress, la cual, aparte de tener buena, también era la tesorera del reino. Literalmente guardaba en su castillo, baúles y cofres con monedas y joyas y la chingada, como si fueran productos de la piratería. Como sea, va este cabrón y le rompe la puerta a Sorceress, la tipa se encabrona, le echa sus embrujos y me lo deja convulsionando (o combulsionando como dicen los egresados del TEC), lo cual para Ram Man es agónico porque está metido en esa semi armadura que no le da mucho chance de moverse, así que nomás vibraba en una pose tirado en el piso. Órale, lo encarcelan y madres, se escapa aventándose otra vez. De plano el bigotón del Man At Arms y He Man cuando no es un príncipe maricón lo abordan y le dicen: oye cabrón, ya bájale de huevos. Mira, eres torpe, lento y con una sola habilidad en la vida.  ¡Quiérete a ti mismo! ¡Respétate! Aprovecha esas madres que tienes pero en un contexto que te beneficie. Pues Ram Man no le agarró la onda del todo, agarró camino y se fue a vagabundear por todo Eternia.

El caso es que un buen día, va Ram Man en su pesaroso andar, cuando ve en uno de esos castillos viejos que le recuerdan la vejación hacendaria que sufrió, un lugar para desquitar su frustración. Va el enano a darle de topes para meterse a descansar, pues otra cosa no sabe hacer. Y ahí está, tope y tope hasta que desmadra la puerta y estaba el Skeletor en un acto de brujería y candombe abriendo un portal hacia otra dimensión. “Óooooorale” grita Ram Man y el cara de hueso se sorprende dándose cuenta del intruso. Con su bastón que trae el Bafomet, Skeletor se quiere deshacer de Ram Man pero éste brinca y le cuestiona al jefe de los Masters agrios y malvados que qué se trae. Skeletor lo cagotea con unos rayos que salen del bastón. A Ram Man nomás le rebotan y se enfurece, pero echa un ojo al portal. Skeletor amenaza nuevamente al enano “Tú, esbirro de He Man y el Rey Barbastengas, no me quitarás mi nuevo episodio de gloria”.

El Ram Man oculta que se obra de miedo y no puede hacer mucho por evitar un rayo disparado del báculo calaveroso que en lugar de rebotar, ahora lo envuelven. “¡Yo tengo ahora importancia y soy señor de los humanos de esta Tierra alterna! ¡Tengo su respeto y su miedo, erigen mi figura para adoración, me dejan coquitas al tiempo y galletas caducas! ¡Soy para esa runfla de patas rajadas e imbéciles La Santa Muerte! Y si te atreves a fastidiar mis planes, ¡haré honor a ese título tomando tu vida! Me apersonaré en ese planeta y todos me rendirán culto foreva and eva” Y riájale, pinche Skeletor por error que manda a Ram Man a nuestro mundo cerrando el portal y haciendo una muina de aquellas. De consuelo le queda la humillación de Ram Man viviendo en nuestro mundo sin poder decir a los ignorantes que alaban a Skeletor como San La Muerte, que no es un dios y mucho menos cumple aspiraciones pendejas de rancheros que quieren que Petra se enamore de Gorgonio. La verdad es que a Ram Man como que le da igual. Algo dentro de él sabe que nadie lo extraña en Eternia y que aquí al menos puede buscarse un lugar. Lo malo es que nomás llegó y agarró a cabezazos al mundo moderno, el cual lo encerró en chirona un rato, hasta que fue reclutado por el gobierno gabacho para entrarle a apoyar a la Liga de Perdedores.”

-        ¿Cómo es que sabes tanto pinche Sinuhé? Yo la neta, cuando crezca, quiero ser como tú

-        No pinches mames Puck, tú nunca vas a crecer… - la sonrisota de Puck es la seña presente de que el jefazo cayó en la broma – aaahhh….. – musita suspirando el loquero – pues esta historia me la sé porque Ram Man me la contó. Todos sabemos de sus tropelías aquí en la Tierra, pero nunca cómo es que llegó aquí, que fue por mero accidente. Así que de eso se trata caún. El Ram Man no es tan mula, nomás es medio pendejo y te puedo decir que el tipo va a funcionar. Es de la segunda tanda que me endilgan junto a ti, pero yo te digo, Bertha y los demás se sentirán apoyados con ustedes. Yo sé que me lo mandaron por lusersote, porque no es ningún Capitán América ni un individualista que se corta las venas con su sentido de la moral de aguas-soy-remalote como Batman o el Wolverine. ¡Infiernos carajientos, que yo me siento más apoyado con ustedes que son una bola de pendejos que con el Spider Man! Así que vamos a recibirlo.

Desierto de Libia, hoy

Pobre de Sinuhé, sigue ahí tumbado en la arena ¿Quién lo va a ayudar por el amor de YVH? ¿Y Oolong? ¿Y los matones? ¿Y todo lo demás?


lunes, 13 de enero de 2014

EPISODIO 5: ¡MUERTE Y DESTRUCCIÓN!


Hace unos años

Ashley Crawford es el ícono de la moda actual. No hay prenda de renombrado diseñador que no haya modelado, ni perfume, automóvil o producto de internacional fama que no haya peleado por su exclusividad comercial como su rostro representante. Para Ashley Crawford el dinero no es problema, tampoco le es negado el hombre que ella guste. Regalos, comida, drogas, sexo, en abundancia y exceso es lo que adorna su mundo. Ashley Crawford es una mujer aburrida.

En los círculos en los que se mueve no es extraño encontrarse mentes extravagantes, en el hastío del delirio provocado por similares excesos y con los que se identifica. Así, de una invitación a otra, explora las cavidades más oscuras del aparato mediatizado, ése que surte el engranaje básico para que la maquinaria automatizada que es la industria del espectáculo, la política y la riqueza (porque la riqueza en sí, es un negocio), ande con eficiencia y destacada puntualidad en el desequilibrio de las luchas de clases, la estupidez autoinducida por drogas sintéticas, naturales y aderezada por la cultura voyeur del reality show, la información de velocidad luz inyectada en venas de fibra óptica, adelantando el futuro con el chip de nanoelectrodos que darán a la humanidad su canal favorito con sólo un parpadeo y, para las masas intelectuales, lo mismo pero en la evolución hiperbólica de la comunicación de sus pretenciosas cabezas con lo último en redes sociales, donde podrán expresar su sapiencia rascuache y sus escritos pseudoartísticos, activando la alienación de la que se pretenden ausentes, convirtiéndose tan absortos y sumisos en su Twitter y Facebook, como los obreros de la generalización de ideas masiva de la televisión.

Ashley Crawford ve este mundo y quiere formar parte de él. Pero no, no lo hará.- “Esto que ves es nada, Ashley” – le susurran al oído – “esto que ves siempre ha estado ahí, estamos por pasar al siguiente gran paso” – Ashley sostiene una copa de absenta con el aderezo de girasoles polinizados por una especie alterada genéticamente de abeja, que, en resumen, da tres cuartos más potencia y funciona como defibirilador al término de una onza de líquido alcohólico. “el futuro de la cultura de occidente se construye a cada respiro tuyo y el de la cultura oriental se aferra al pasado, pues viven de los devenires de la economía mundial, los ideales y la espiritualidad nada tienen que ver con eso en realidad, pero eso no es exactamente lo que querrás saber. No, el futuro no provee de lo que tú necesitas. La mujer que todo lo tiene no necesita más aburrimiento en su vida. Necesita cambiar drásticamente”. Todas las voces combinadas le dicen a Ashley ese mensaje de una u otra forma. Ella les rechaza “crees que me convertiré en alguna porquería de Mahatma Gandhi, idiota, no dejaré todo lo que me he ganado hasta hoy”, “No, no – dicen – sin duda no dejarás nada. Sólo llegas a un punto de inflexión y necesitas deconstruirte, reinventarte, dejar de ser tú”. Ashley Crawford de repente siente que puede ceder mientras sigue siendo testigo de la maquinaria bestial, del engranaje renovable del que surten las tierras más pobres y la clase media, la más importante que sigue siendo el aceite que hace que rueden esos engranes. Las voces siguen, son insistentes, rodean su mundo:

El cambio. Renace. Deconstruye. Living la vida loca. Tú puedes hacer que suceda. Deja de ser tú. Quien más tiene, más pierde. Avón llama. Sé alguien más. Todo o nada. Sobrevive siendo otra.

El sube y baja del trago de absenta, regurgitando en sus deseos irrefrenables. La súper modelo accede. Las voces cesan.

Hoy

¡Basta! – Musita la Gran Bertha mientras agarra a uno de los militares por el cuello, poniendo su otra mano en las nalgas del hombre y comenzando a apretarlo encorvándolo, haciéndolo una pelota. – No aguantaré más esto, militares imbéciles – A la par de esto, las vísceras del soldado revientan haciéndolo escupir sangre, Bertha imprime un poco más de fuerza y consigue reventar su columna para hacerlo una verdadera bola de boliche verde. El soldado se retuerce, sus ojos se han saltado, regurgita sangre y manotea con sus brazos extendidos semejando un simio – pelota. El jefe de la operación ordena a los otros milis que apunten a Bertha, Mandril-o y Chacal-o observan a la distancia, sorprendidos. Bertha sonríe y arroja al agonizante soldado bola hacia los otros militares que comienzan a dispararle a la vez que son barridos por su compañero circular. El soldado en jefe se queda pasmado. Bertha le indica a los horrendos mutantes que dejen de servir a esos verdosos o ella misma los matará. Mandril-o podrá ser un pendejo a prueba de pendejos pero sabe lo que le conviene, bajando de la pila de escombro de la destruida guarida de la Liga. Mandril-o tarda un poco pero hace lo mismo. Algunos soldados en pie disparan a Bertha. Ella se aburre, odia esa sensación, es a prueba de balas, es algo que no era. Golpea fuertemente el piso y provoca un ligero terremoto que desconcentra a los soldados y barre con ellos brincando y golpeando. Más de 900 kilos puestos al servicio de la limpieza de militares. Finalmente, arrinconado el jefe, nomás con los ojos pelones no sabe qué hacer.

-  Sé que eso es lo que quieres hacer. Romperlo totalmente. Pero no te servirá de mucho así. De hecho, estás en un error Ashley. Éste militar sólo está cumpliendo órdenes, las cuales tienen un propósito concreto: Evitar el peligro de que Sinuhé, tu jefe y esa bola de perversos hagan suyo el mundo en un intento de dominación y locura. Tú sabes que buscar dominar el mundo es algo incorrecto.

La voz pertenece a Luis Miguel que ha salido de la tienda de campaña donde tienen preso al Hombre Puerta. LuisMi carraspea un poco la voz y avanza hacia ella acomodándose su moño, continuando con la gala de su poder verborreico que hace creer a la gente en cada una de sus palabras – Eres una mujer que, aunque haya tomado un camino equivocado alguna vez, lo recompuso y busca equilibrar las cosas ahora. Éste hombre que intentas matar forma parte de esa balanza equilibrante y por lo tanto tú no deberías formar parte de eso - .

Bertha duda, se detiene, mira de reojo a LuisMi, comienza a caer presa del encanto de sus palabras. El discurso de LuisMi aderezado con hormonas y un agudo poder de lógica en medio de todo el disparate de esta historia, la empieza a ablandar. El verde vidrioso de sus ojos de cuarentón negado la envuelve. Bertha sabe que es verdad lo que él dice. Cuando ella cedió al cambio que la hiciera dejar de ser la mujer que lo tenía todo, no pensó que necesariamente sería convertirse en una obesa de media tonelada. Ahora ella podía comer todo lo que quisiera burlando la realidad de millones de mujeres vanidosas y enloquecidas por sus lonjas, brazos de garnachera, papada incipiente y chaparreras ocultas con faldas gigantes, pero también, podía controlar su densidad molecular con sólo el pensamiento. Es por eso que las balas no le hacen daño.

La velocidad con la que es proyectado el plomo representa nada para la fisiología de su cuerpo redondo, brillando ahora por la grasa más que por el brillo del sol en sus torneadas piernas. La Gran Bertha era la mujer que poseía todo… nuevamente, aún cuando buscaba el derrumbe de su mundo plástico. Ella había negado el camino entrando a una pateticidad increíble, sabiendo que era eso precisamente lo que le hacía falta. Ella era tan perfecta y tan llena de todo, que el error que conllevaba la fechoría la complacía. Por eso, cuando dejó la carrera de maleante para unirse al equipo de la Liga de Perdedores, fue porque supo que no tenía que ser perfecta, que de hecho, su imperfección era apreciada y así podía dejar su cabeza tan llena de pecados perfectos, en otro lado. Así que la intimidación de estos militares ya le estaba sobrando. Si iba a ser aprehendida, seguramente sería con un río de sangre de por medio.

LuisMi se le acerca, retando a su convicción: "Tú eres bella Ashley, no necesitas ese cuerpo de gorda para ser heroína, tú ¡¡¡esdafghhhrrrgghh!!!” El puño de Bertha se desprende de una pared donde quedó estrellado el bonito rostro de LuisMi, el cráneo aplastado, roto, los rubios cabellos de engominado lustre están pegostreados ahora de sangre que es impulsada por un chorro de una otrora cavidad nasal. Bertha ve su puño ensangrentado con un globo ocular verdoso de LuisMi y musita: Mi nombre es Bertha.

Mandril-o y Chacal-o están pasmados y casi se mean cuando Bertha les dice que vayan por Hombre Puerta. Salen corriendo a la improvisada tienda de campaña donde estaba siendo torturado por los encantos de LuisMi y Bertha se dirige al militar que yace todo obrado del miedo en el piso. Bertha sin hablarle lo toma del traje, el tipo saca una pistola y se la dispara en la cara. Bertha, al despejarse el humillo de la pólvora, sólo toma el arma y la arroja lejos. Luego azota al tipo en el piso. Bertha mira a su alrededor. Sabe que hoy huele a muerte y no sólo por LuisMi, hay más mierda que se desangrará hoy. Las voces siguen calladas.

Colima, México, hace un año

El demonio de la destrucción observa su obra. Todo es ahora claro para él. Si entiendes que hay un motivo para las cosas en la vida de cualquiera, el de este demonio es todo acerca del delirio, desesperanza y destrucción. El asunto es que, entre toda esta desgracia, nota que hay algo más que ese círculo del que salió. Los jipis le dieron una guía sin querer: los recuerdos de su cuerpo poseído. Bien y sin héroes y militares que lo estén importunando, puede crecer y atacar a la población de ese desértico y triste lugar. Con una sonrisa avanza, pero se percata de alguien que se levanta. Imposible no darse cuenta de hecho. La mujer de casi una tonelada se levanta de entre sus compañeros y observa al demonio, éste se da cuenta de que ella lo mira y avanza decidido y sonriente. Bertha camina hacia él también con rostro serio. Arriba, el helicóptero en el cielo comienza a caer y Bertha brinca sorpresivamente hacia el aparato, partiéndolo pero llevando entre sus brazos a dos delirantes pilotos y al espumeante hocico de su líder. Los deposita en la tierra y al voltear, nota que el demonio se ha ido. Se acercan al lugar patrullas, autos, agentes del gobierno, encubiertos, policía, medios: es un caos. Bertha observa al horizonte, realmente esperaba conocer la destrucción del demonio. Más tarde escucha en el comunicado por mera lástima que le dan a Sinuhé acerca de que el demonio se esfumó, pero el objetivo había sido cubierto con cierta notoriedad al haber rescatado unas piedras preciosas en poder de los jipis. No hubo más.

Ginebra, Suiza, el muelle. Hoy

Tres confundidos enmascarados salen del muelle. Increíble, piensan, que Oolong el cambia formas haya demostrado tanta oposición a su captura. Uno de ellos se retira la máscara. El bigote ralo, la incipiente calva y unos ojos inyectados de furia y rojo culerón, alza su machete mostrando encajada la oreja de un cerdo: Pues como dijeran en mis tiempos, ¡oreja y rabo! Como buen torero, deberían sacarme en hombros ¡cómo no abuelita, hombre! Hijo de María Morales debía ser… El hombre del sable medieval también se quita la máscara, quejándose del calor, sudoroso, su calva refleja el inusual sol de Ginebra y acomoda sus canos cabellos: Mierda, os digo, que este aire del mar es tan ligero que colma mi pecho de fuerza. Por eso es que vuestra colección, Pedro, se complementa con esta rica pata de chancho. Exigiré sea servida para vosotros en una justa celebración de nuestra victoria mutilante sobre el enemigo. Así lo decide Miguel Hidalgo y Costilla. El tipo de la navaja suiza se quita la máscara y se coloca unos lentes de círculo, suelta su largo y desaliñado cabello y sonríe cínico: nunca habría pensado lo divertido que es esto. No hay más que decir compañero, dale una oportunidad a la paz, pero si hay que degollar a un maldito cerdo mutante, John Lennon se volverá tu colaborador indicado. En ese momento, Lennon sostiene en alto la cabeza cercenada de Oolong. Los tres se dirigen fuera del lugar sonrientes.

Mientras en el desierto de Libia el pobre cabrón de Sinuhé sigue tirado boca abajo en la arena. Qué poca, a ver si ya nos acordamos de él en la próxima.



jueves, 7 de noviembre de 2013

EPISODIO 4: ×LA LIGA VS LA LIGA!


-  
-        - ¿Eres un perdedor?
  -      - ¿De qué hablas? Soy el rey perdedor
-        - ¿Eres… un completo inútil?
-        - Más inútil que levantar una denuncia en el Ministerio Público
-        - Un pobre diablo ¿eh?
-      - Nah, tengo un gran equipo… con poderes y son… eficientes… algo torpes… pero ya sabes, debes tener esa filosofía del  éxito de Miguel Ángel Cornejo y los memes de facebook que ponen todos esos rechazados patéticos para darse ánimos… y decir la palabra “sinergia” porque suena cool así como si hubieras estado en muchos cursos de liderazgo… agua… de melón, sandía o papaya, pero agua…
-        - Tus zapatos dan risa
-        - Y tú eres feo

El pobre y delirante líder (¿O ex líder?) de la Liga de Perdedores se derrumba en la caliente arena del desierto libio. Por si no lo infirieron, ya habla solo, delira profundo, tiene la garganta seca y está tan apendejado que ya se va a unir a las protestas de la CNTE; justificando literalmente el tema de este mes. El Hombre Puerta lo dejó ahí botado pero pasaron varias horas y su impaciencia es legendaria, así que se puso su camisa rota en los pies aprovechando un prometedor bronceado y comenzó a caminar hacia ningún lado, quedando como está.

Cuarto de control del Consejo de Seguridad de la ONU, Nueva York, hace un año

-        Sargento Pee Wee, guarda tus cubos de colores, la misión está por comenzar -  ordena el general Babbage – la primera misión del grupo L.O.S.E.R. (Legión de operaciones secretas y encubiertas reivindicadoras) ya comenzó – Pee Wee Herman recoge sus chivas mientras ríe por lo bajo – tee  jee jee. Oiga mi comanche y ¿Cuál es esa primera misión?

En la pantalla gigante del cuarto de operaciones, se puede observar un helicóptero estadounidense, dejando caer sobre el árido suelo de Colima al grupo de avanzada conformado por Ram Man, Babalú, el Capitán Cavernícola y Puck.  No hay tiempo a negociaciones, donde solía estar un Wal Mart, activistas narco satánicos  antimonopolio, directamente retachados de la cumbre trigésimoséptima del G8 de Deauville, en represalia por ser ignorados por trigésimoséptima ocasión por los líderes del Primer Mundo, decidieron iniciar un éxodo que duró un año, para, como ejemplo retributivo, invadir un Estado mexicano y liberarlo de las intenciones capitalistas del Imperio industrializado y en el camino, se dedicaron a vivir de la mota, generándola en su granja hidropónica móvil Mi Alegría, para consumirla y venderla (esto no es monopolio estrictamente hablando, porque es para el autosustento de la comuna y no, no están usando términos de filosofía neoliberal, porque eso es reprobable) y de paso se iniciaron en la brujería, satanismo y yembé logrando invocar a lo más selecto de la baraja demoníaca, santera y brujilda.

Los resultados se vieron pronto; nomás llegando a tierras colimeñas, derribaron un McDonalds, el Sears, dos OXXOs (aunque no estaban seguros si eran cachorros del imperio también), el Liverpool y la miscelánea Norydel. Un duro golpe asestado al capitalismo, ciertamente. En este instante, la Liga de Perdedores estaba a prueba. Luego de la cumbre del G8, Jean Marc supo del éxodo de los activistas por sus colegas y propuso la idea al Consejo de Seguridad para obtener los recursos. Con el apoyo de Babbage, Pee Wee Herman y el recién adherido a la causa, el amarillento coronel Leslie Hapablap de la Fuerza Aérea gringa, se aprobó, bajo su supervisión esta primera misión: detener el carnaval del horror que habían iniciado los activistas, con la ayuda del grupo de perdedores.

Mientras Puck aterriza como una bola de boliche pesadísima haciendo un pequeño hueco, Ram Man rebota sobre sus ridículas piernas de Michelin impulsándose hacia donde un gigantesco demonio termina de derribar los cimientos de un triste edificio alterno al ya destruido Wal Mart. Este demonio, Acham, que buscaba entre los escombros, al ver al ariete humano/enano saca de debajo de su axila un virote como de cuatro metros de longitud y se lo estrella en la jeta a Ram Manito que se queja desconsolado. Acham al ver su virote partido en cachos ataca, dejando de lado su cometido de seguir demoliendo construcciones. El Capitán Cavernícola al rescate de Ram Man, mientras Puck bota, bota y no es pelota, hacia una pequeña horda de ángeles caídos y otros rebeldes demoníacos, acompañado de Babalú que ya se andaba tropezando con el escombro. Otro helicóptero de la fuerza aérea, a la par del que dejó caer a los cabrones estos, se empareja. Recibe la señal, el “roger” retumba en las bocinas y el incólume líder de la liga, Sinuhé, toma el micrófono de audio del copiloto, arrebatándoselo prácticamente. Él quiere hablar con Babbage.

-        - Qué onda mi comandante Babas, tengo unas preguntas y observaciones.
-        - Soy General y me llamo Babbage… ¿qué sucede señor Sinuhé?
-        - Pues nada hombre, oye, que aquí estos cuates, los choferes del helicóptero no me hacen caso y no les entiendo, hablan puro inglés y yo de eso nomás los buenos días y poco más.
-        - Bueno, señor Sinuhé, debe entender que el grupo de operaciones encubiertas está a prueba, por lo que el plan fue desarrollado desde nuestro grupo táctico dada la premura con la que se suscitó el hecho. Usted podrá observar todo desde el helicóptero y oficialmente se encuentra en campo, dirigiendo al grupo. Ehm, y, por cierto, no puedo dejar de notar que en su curriculum habla de tener dominio del inglés…
-        - Bueeeno, ya sabes, el documento puede decir muchas cosas; como que terminé la prepa o que hice una carrera, ¡incluso con una tesis! Jaja, bienvenido a la realidad, en México todo se puede con una lana de por medio. Ya de paso, te aconsejo que no te fíes de algunos empleos, digamos que los tomé prestados. Ah, y eso de encubiertas… cuáaaaaal, si todos esos cuates cayeron a madrazo limpio. Oye y ¿qué onda con la güerita que está aquí frente a mí? Está rechula pero está como rara. Está toda callada y rara y nomás mira para abajo.
-       -  Ella es su apoyo en tierra, donde el helicóptero los dirige ahora que sus compañeros batallan contra las entidades demoníacas.

En efecto, abajo, en tierra, Puck, Babalú y Ram Man y el Cap. Cavernícola se hacían bolas contra entidades que los pambaceaban a placer. Evidentemente movidos por la magia, no por la fuerza, sólo lograron distraer a los demonios. El helicóptero rebasó el perímetro que las bestias protegían. A escasos metros del Wal Mart destruido, en unas calles aledañas. El helicóptero se queda estático y la rubia se quita el manto que la cubría quedando en un traje de baño de una pieza en su esbelto cuerpo de modelo, de formas perfectas, piel casi dorada, no, no, no, un pinche momento kodak. La dama sin hablar y sin quitar la vista del piso, avanza unos pasos hacia la orilla de la entrada, en cuanto el vehículo está más quieto en el aire. El piloto grita una orden y ella avanza arrojándose al vacío ante los ojos pelones de Sinuhé.

El destruido cuartel de la Liga, hoy

En los escombros de una gigantesca montaña derrumbada, cuando la calma es más palpable, unas rocas comienzan a removerse al paso de un individuo rubio vestido de militar, con gafa oscuras gigantescas, quien envía un mensaje por su radio: Señor, las cargas de RDX hicieron el trabajo como se esperaba. Estamos por comenzar a confirmar las bajas, nuestra agente ya se encuentra en ello – alejando la radio de su rostro grita para beneplácito de algunos otros militares que se encuentran en los alrededores - ¿Verdad gordis? Estás ya buscando a tus amigos ¿eh? Será sorprendente para ti verlos aplastados y que no hayas sido tú la causante. La Gran Bertha voltea hacia donde está el militar, conteniendo su furia y removiendo una de las rocas, “accidentalmente” enviando una hacia donde el risueño vestido de verde se encuentra. - Cuidado amiga, no quiero tener que recordarte tu situación de nuevo – advierte. Bertha agacha la mirada y mueve las rocas nuevamente, a la espera de encontrar los cuerpos de los miembros de la Liga que quedaron enterrados bajo la destrucción.

A su lado, Mandril-o y Chacal-o hacen lo mismo, ambos también callados y de mala gana. A escasos metros de esto, un rombo aparece a unos metros del piso, tomando forma de una persona. Silencioso, el Hombre Puerta desciende al piso y se oculta. Observa todo con detenimiento, mira a sus compañeros quienes abandonaron la liga un par de meses antes, trabajando junto a los mismos militares que ocasionaron la caída del cuartel. Agacha la cabeza, parece buscar algo en su interior, saca un pequeño comunicador: - Oolong – llama en voz queda – el jefe está en algún lugar del desierto, en Libia, las coordenadas me fallaron pero las tengo fijas… aún conservo las de Suiza… vine por el resto, pero ellos están sepultados bajo las piedras… La Gran Bertha, Mandril-o y Chacal-o apoyan en las labores de rescate… o eso creo… están con los militares, los mismos que te llevaron a ti… no entiendo pero creo que colaboran con ellos… y yo sólo… - un click cerca de su cabeza interrumpe su soliloquio. El mismo militar que insultaba a Bertha es quien, a un lado de Puerta, amenaza con quitarle su pasajera vida ahora mismo. – Con que el desierto de Libia ¿eh? – masculla sonriente – y tienes coordenadas. Esa es una gran noticia fenómeno, porque me darás las coordenadas de ese cabrón y también las de tu amigo cerdo oculto en Suiza.

Ginebra, Suiza, bodega privada

Pee Wee Herman no comulga con la militarización, nunca lo hizo, pero seamos honestos, tienen plan dental y de alguna forma, los uniformes lo excitan. Así que se vale, se vale formar parte del sistema porque ofrece cosas chidas y el mundo de los niños es algo problemático. Pee Wee es buen asistente de Babbage, así que ante la situación, mientras el general se va del lugar, Pee Wee es el encargado de levantar la misión en la bodega donde el falso El Dorado se reveló como Oolong y aparte, escapó. Pee Wee entra, los tres cadáveres de los encapuchados a quienes disparara el cerdo cambiaformas, yacen en el piso. Pone su maletín en el piso muy propio él y saca una pinche jeringona y la coloca en el piso también. Así mismo, saca una toallita como la de los deportistas del Gatorade, se la pone en el hombro, saca de su traje un espejito donde revisa sus chapitas, jala una línea de cocaína y agarra el jeringón y madres se lo aplica en el cuello a uno de ellos.

Luego va rápido y repite la acción con los otros dos. Toma su toallita, se limpia el sudor, la nariz y la frente con pequeños toques mientras se arrincona viendo cómo convulsionan y se guacarean los cadáveres. Finalmente cuando terminan su desmadre, Pee Wee aprovecha la ocasión para confesarse ante uno de ellos: Pedrito… Pedrito, Pedrito… ¿por qué cuando estoy comiendo del bote del desperdicio me duele la cabeza y mi brazo izquierdo se pone todo verde y brillante? El infame atarantado no recibe respuesta, pero los tres cadáveres se levantan pesadamente. Pee Wee los mira y llama por sus nombres: Pedro, John, Miguel, levántense y busquen en las cercanías al llamado Oolong. Ahora sabemos que no ha salido de Ginebra… está en los alrededores. Su amigo la puerta humana o lo que sea ya nos lo dijo. ¡Ándenle, apúrense! – Los tres encapuchados salen rápidamente tomando sus armas a la orden de Pee Wee Herman.

Colima, México, hace un año

Al descender del helicóptero, la hermosa Ashley Crawford va tomando cada vez más volumen hasta llegar a ser una ruedota de 300 kilos, aterrizando pesadamente en el objetivo, un pequeño cuarto acorazado por fuerzas no humanas. Bertha resiste el golpe y con poco esfuerzo se levanta para asestar un panzazo a la estructura de unos dos metros. Dentro de ella están los activistas, sentados en un pentagrama pintado con trabajos a pura pintura de aceite. Tres de ellos hincados en cada uno de los picos correspondientes al bafomet y otro sosteniendo un libro antiguo. Sorprendidos por los impactos que les acosan, rompen el círculo mágico en el que se  encontraban al querer salir. Sólo el tipo del libro se mantiene impávido.

De sus jipiosas melenas espesas como guácara de crudo, se comienzan a erigir dos cuernos. Sus compañeros no le hacen más a la mamada y salen corriendo por la ventana lateral, siendo detenidos por las manazas justicieras de 60 rebosantes kilo de Bertha. Aun así, el otrora activista de camisa guanga de seda (odia el algodón porque lo trabajan los negros, dice, aunque su sapiencia no le da para recordar que eso ya no es así, ahora los negros sólo son choferes y la pizca de algodón se reserva en su mayoría, a los guatemaltecos, así mismo, no usa la fibra sintética porque eso sería apoyar la industria que quita el trabajo a los pobres negros – y guatemaltecos -, así que la seda no le hace daño a nadie y el gusanito aún no es sobre explotado por la industria, ¡pero estamos vigilando!), borlitas rodeadas con níquel y unidas con estambre a manera de collar, huaraches Flexi, jeans Levis y gafas ray ban, se ha tornado en la versión viviente de un diablote verdoso y enorme conforme crece hasta alcanzar unos cuatro metros de altura, rompiendo el techo del lugar, ante la mirada vigilante de Bertha.

- ¡Soy D! – comienza a gritar como loco a la vez que alza una garra al cielo- Tengo las tres D que necesitan: ¡Delirio! – y al momento que grita eso, una ráfaga de luz negra emerge de su brazo y se impulsa hacia el cielo golpeando el helicóptero donde Sinuhé contemplaba el espectáculo palomitas incluídas, el haz de luz negra golpea a los pilotos, quienes de repente comienzan a balbucear incoherencias y a perder control del vehículo. Sinuhé se saca de pedo gruesísimo y también comienza a gritar incoherencias dando tumbos en el interior del helicóptero. Abajo, en tierra, el demonio mira fijamente a Bertha que entró en un estupor al observar al ente demoníaco. Éste, con sus ojos exorbitados, que pasan del color blanco al negro, como remolinos, conteniendo una vibración en su cuerpo, observa a Bertha y, conocedor de los chistes sobre obesos, la señala gritando: Tú obviamente ya estás en… ¡Desespero! Bertha cae ocasionando un sismo de 3.2 en la escala Richter, impactada por el haz de luz negra del demonio.

Corriendo llegan Puck Pasitos de Lily Ledy, a brincos Ram Man y a tropezones Babalú, pero igual destino les toca: el desespero los ataca y caen al piso en convulsiones, llorando y sintiéndose desamparados. Pero estos cabrones se sienten así ¿y su líder? Pues el pobre cabrón con la desesperanza y el delirio, dando tumbos, se obra de miedo, justo cuando el helicóptero cae a pique. En tierra, el D-monio ríe a carcajada batiente mientras masculla: “Destrucción”.

Inmediaciones del destruido cuartel de la Liga, hoy

-        -¡No!, ¡No me digas! ¡No, por favor! –
-        -¡EN serio dverdad!
-        -¡No, por favor, muero!
-       - No, pero es que ¡en serio dverdad!
-       - Es que si no me lo dices tú, ¡¡no lo creo!! ¡¡Quién diría que esa Aracely Arámbula era TAN perra!!
-       - Es queso te psa por leer el Órale, en serio dverdad, sa, esos chismes sólo se los creen los que ni leer saben, sa… ahora dime

El Hombre Puerta ha caído presa de los encantos de LuisMi, el sol, el dios Apolo, etc., etc. Y ha rajado con las ubicaciones por coordenadas de Oolong y Sinuhé. LuisMi es el agente portento de la milicia en la actualidad. En esta ocasión, fue él quien se encargó del pretendido desalojo y destrucción del cuartel secreto de la Liga. Ahora, con sus poderes hipnóticos, o sea: con su labia superflua, sus covers de boleros para menopáusicas y butibillete, ha enlelado al Hombre Puerta al grado de que espera todos los secretos le sean revelados: ¡incluso los que a El Dorado refieren!

-      Vamos, vamos puertita, hay algo que mis superiores no saben y tú sí – insiste jotesco LuisMiRey – El Dorado estaba en uno de los accesos secretos de la cueva donde estaba su cuartel ¿por qué? ¿Qué lograron hacer ahí? ¿Por qué no teníamos acceso a El Dorado? Ni a sus pensamientos, ni a los dispositivos en su peto, ¿qué lograron ustedes que nosotros no? Redondito va cayendo el Hombre Puerta a revelar todo y cuando digo todo, es TODO. Ay Luis Miguel, ¿por qué eres  tan atractivo?

Ginebra, Suiza, el muelle

Un marinero suizo muy güero pasa rápidamente por entre los seguros fluviales del muelle, buscando una embarcación cercana. Sólo hay carga y descarga, parece una buena idea hacer de  polizón ahora mismo, sabe que lo persiguen, que tiene poco tiempo y mientras su paranoia lo ahoga, con un sudor extraño (tomando en cuenta que los cerdos no sudan), afloja un poco su traje por el cuello, logrando ver de reojo tres figuras que se acercan a una velocidad que le hace comprender que vienen por él. El momento llegó, a Oolong el cerdo cambiaformas le resulta bastante difícil simular un objeto inanimado. No porque sus átomos de mutágena flexibilidad se lo impidan, sino porque el defecto ocurre en que las cosas no respiran. Ése es el gran pedo, ahora, justo al momento en que llega a una orilla del puente que encalla en el agua, simulará un gran barril, pero tendrá que contener la respiración.

No es una cosa de que no se vea como un barril, es cosa de que parezca serlo. Los tres encapuchados son las figuras que acechaban. Ahora caminan por entre las cajas y barriles apilados. No hay signos de vida, pero uno alcanza a lanzar, con acento españolado, una amenaza: “Por el señor, por dios os digo, nos engañasteis una vez… no habrá una segunda”. Y a una seña, los tres desenvainan armas punzo cortantes: el españolado, sacó una espada de estoque medieval, de hoja fina, blandiéndola frente a su propio rostro, el más rechonchito, sacó un machete y el tercero, una navaja suiza, a la vez que con un acento particularmente inglés y nasal musitó: “La ironía, me gusta tanto después de todos estos años”. En ese momento, comienzan a clavar sus armas en todas las cajas y barriles…

Mientras tanto, en el desierto de Libia, un cuerpo yace de bruces en medio de la ardiente arena, solo, perdido en la nada de las dunas.


miércoles, 4 de septiembre de 2013

EPISODIO 3: LA LIGA DE PERDEDORES: ¿NO MÁS? (ESCRITOR INVITADO: BRIAN MICHAEL BENDIS)


Edificio de reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, Ginebra, Suiza, hace dos años...

¿Qué es esto? ¿De repente estamos esperando por el resto de nuestros compañeros durante quince minutos? – Pregunta agitado un rubio cercano a los 100 kilos, sudoroso y con un exagerado acento francés – nunca recibí el memo con sellos oficiales… además ¿en Ginebra? ¿Sucede algo en Nueva York?

Lo adecuado habría sido esperar en realidad nada, – interviene un cordial inglés dientón oloroso a colonia y que juega con una servilleta en sus flacos dedos - pero no se trata de eso, me temo, colega. Además el Hilton tiene la misma fama aquí que en NY… pero nuestros compañeros estadounidenses tienen algo delicado que comunicarnos.

Los dos hombres aludidos, ambos de rangos militares, asienten con la cabeza y uno de ellos, luego de sacar un maletín, coloca unas carpetas sobre la mesa y abre una de ellas: “Nuestro nuevo grupo de operaciones encubiertas, señores” son las palabras que el de más edad suelta a los otros hombres. Con que ahora usamos instalaciones oficiales para ilícitos – replica el inglés – hay maneras comandante.

De maneras estamos hasta el tope señor, esto es urgente. Con todos esos grupos de súper héroes ocupándose de amenazas cósmicas y personales, desde crisis infinitas a robos a mano armada, nadie ocupa en realidad algún grupo paramilitar eficiente que sirva a nuestra institución – contraataca el militar gringo – me refiero, al mundo entero, coordinado por la ONU… simplemente, no hay grupos de súper humanos atendiendo las amenazas, pues, poco comunes que significan un equilibrio entre todas las necesidades mundiales. Además, afrontamos necesidades que han estado amenazando al mundo entero y nadie contando a los súper héroes formales, en realidad arriesga su pellejo tanto si sabe en lo que se mete.

¿Qué es lo que proponemos? – Continúa el general Babbage – Un equipo de operaciones paramilitares, que no sepa en lo que se mete. La belleza de esto, es que reclutamos a un montón de héroes de segunda a manera de parole officers de un montón de villanos no dañinos, en vías de redención, todos ellos mediocres, que nos sirvan para organizar con el resto del Consejo de Seguridad esta fuerza integradora y pacificadora que ayude a obtener recursos de los gobiernos asociados. Claro que lo de fuerza integradora y pacificadora es sólo una pantalla para lo que realmente queremos obtener y no necesariamente el Consejo debe enterarse.

Pero espere general – interrumpe el sudoroso Jean Marc- ¿qué es lo que queremos exactamente?

Queremos no tener malos entendidos con los países que no están con la ONU. Y es todo lo que necesita saber – contesta tajantemente Babbage -.

¿Es eso cierto? – inquiere sorprendido el franchute –

Por supuesto – contesta Babbage –

Por supuesto, dice él – voltea ofendido Jean Marc viendo al inglés – por supuesto. Nos vienen a secretear yanquis y luego nos coartan la información.

¿Es eso cierto? – inquiere Charles el inglés –

Por supuesto – contesta Babbage –

Por supuesto, dice él – repite también ofendido Charles – y nos habla de una banda de perdedores. ¿De qué nos sirven esos perdedores?

Babbage saca una fotografía de uno de los folders y la extiende a los europeos. La fotografía es de un individuo sudamericano, ataviado todo él, de ropas doradas - ¿Le es familiar la historia de El Dorado?
¿Qué es esto? – Replica aún más ofendido y aún más sudoroso Jean Marc - ¿Me viste cara de barcelonés? Soy parisino, un francés, el sangrón europeo, no el ignorante europeo, mon dieu, ce n´est pas possible. Claro que conozco la leyenda de El Dorado, ¿qué con eso? Es una leyenda y tú fotografías a un sans foyer en alguna fiesta patronal indígena.

Jean Marc – replica Babbage comenzando a desesperarse, pero aun así, blandiendo una sonrisa – él es El Dorado. Es un dios y él será nuestro agente.

Episodio 3: La liga de perdedores: ¿No más? (Escritor invitado: Brian Michael Bendis)

Bodega privada miscelánea, Ginebra, Suiza, ahora

Muy bien, colóquenlo en esa silla. Esperaremos a nuestros contratantes, monten guardia uno a cada lado – indica un hombre encapuchado, igualito a esos que leímos en el capítulo próximo pasado como dicen los mamones, a otros encapuchados también igualitos, de hecho pa´ mí que son los mismos. – recuerden que si hace algo extraño, pueden dispararle.

El Dorado, con gesto malhumorado está atado de las manos y sólo observa a sus captores. Uno de ellos mira al sudaca negando con la cabeza. - ¿Para qué le amarraron las manos ¿No saben que este tipo es como un dios o algo así? – pregunta enojado a los otros encapuchados. Uno de ellos sólo atina a decir: Soy ateo, así que si éste es un dios, no puedo verlo. El inquiriente ríe y se dirige a El Dorado – Hey tú, este tipo no cree en ti aunque te puede ver, ya sabes, físicamente y todo, no puedo creer que sólo estés ahí sin hacer nada. Demuéstrale tu furia, la furia de los dioses, ya sabes, que se arrepienta o algo así. ¿No oyes? ¿No tienes algo que decir a este incrédulo? Ja, ja, supongo que eso es algo muy divino, quedarse callado. El Dorado comienza a revolverse, primero con un gesto de incomodidad, luego parece fúrico pero aun así no dice una palabra. Los encapuchados comienzan a reírse abiertamente del héroe, pero en ese momento tocan a la puerta y todos callan. Al abrir la figura del General Babbage aparece, acompañado de otros militares que portan unas armas más parecidas a unos cajones de esos de madera bien chidos que tienen agarraderas que parecen pezones gordos. Babbage se dirige a El Dorado: - ¿Y bien? ¿Qué tienes que decir? – El Dorado sólo lo observa y hace gestos, muchos gestos, demasiados de hecho. Babbage se aleja y dice: Éste individuo no es El Dorado. Mátenlo. Babbage sale con sus acompañantes y los encapuchados no sin sorpresa apuntan a El Dorado que suelta un chillido agudo, mientras su cuerpo comienza a deflacionarse y chorros de humo lo rodean. El jefe de los encapuchados dispara aterrado, pero El Dorado desapareció. - ¡Dicen que es un dios! ¡Deberíamos tener más cuidado! – grita uno. – Pero el general dijo que no era El Dorado – grita otro. De repente, uno de ellos dice más calmado: Tal vez sólo desapareció… ¡Atrás de ustedes! – Los otros tres armados voltean hacia donde su compañero señala y le arrebata su arma al más cercano, disparándole a todos. El encapuchado traicionero toma la radio y prueba su alcance. Toma el arma y municiones de uno de los caídos y manda un mensaje: Sáquenme. Unos segundos después, un portal se abre enfrente de él, el Hombre Puerta a su servicio, casi lo quiere abrazar, el encapuchado cambia a su forma original, es Oolong el cerdo cambia formas, pero no cambia sus costumbres al soltar insultos con lo pesada que es ahora su carga. ¡Vámonos! – chilla mientras desaparece el portal de Puerta.

Edificio de reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, Ginebra, Suiza, hace dos años

Señores, hemos revisado estos perfiles ya durante un par de horas… todos son en efecto perdedores, incluso el agente infiltrado – dice Jean Marc – ahora bien Babbage, ¿nos dice que necesitamos a un líder? ¿Cómo así? ¿Nuestro agente no puede serlo?

Babbage se acomoda la corbata y explica: Nuestro agente sólo se encargará de cumplir con las misiones, las verdaderas misiones, gracias a sus excelsos poderes. El líder será el rostro de este equipo de operaciones, será la luz verde en esta pequeña organización en la que estamos por meternos, dado que esto será un programa del que recibamos los fondos necesarios desde la ONU, para que esta gente haga lo que necesitamos. Para eso, necesitamos que el líder sea un individuo tan pagado de sí mismo y tan imbécil que nunca note que está siendo engañado, para eso necesitamos que no tenga poderes, sólo un ego desmedido y que sea un perdedor certificado, un pobre diablo inútil y rechazado, un fracasado inepto que no sepa sacar su cabeza de su propio culo, alguien cuya megalomanía opaque hasta el pensamiento más sencillo y humilde, que crea que es un tipo tan especial e inteligente, que es único y que tenga oídos sordos a todas las voces contrarias a la suya. Pero Hansel y Juanz no podían, el primero fingía estar ocupado y el segundo pensaba estarlo, así que la última opción fue este tipo: Sinuhé, un mexicano, es decir, un individuo destinado a la manipulación y el engaño: la presa ideal.

Después de intercambiar miradas y algunas discretas sonrisas al ver la fotografía del pretendido líder del equipo, Jean Marc y Charles asienten. – Entiendo entonces que esto servirá – advierte Charles. – Servirá – Afirma Babbage. – Seguro que servirá – reafirma, hablando por primera vez su compañero, el comandante primero Pee Wee. Jean Marc asiente – sí, servirá – Los cuatro afirman con la cabeza – apoyaremos el proyecto – aprueba Jean Marc, - así será, lo apoyaremos – respalda Charles, - es grato saber que lo harán – concluye Babbage - , - ¡Sí! – musita emocionado Pee Wee, - Bueno – agrega Babbage – pues yo creo que ya ¿no? -, - Sí, ya – puntualiza Jean Marc, - Pues órale, come on – solicita Charles.

Ahora, Cuartel de la Liga

Bueno, bueno, bueno, a ver, reorganicémonos gente – clama impaciente el líder indiscutible de la Liga, apenas dándose cuenta que le rodean los más fieles, es decir, los que no tienen a dónde más ir. Apenas los cuarteles principales tienen la presencia inevitable de Lionel Hutz, Babalú, El Esclavo, Ram Man, Mammooth, Gizmo y el Capi Boomerang. El resto se han ido o han desalojado el lugar, el final es inminente y antes de que Sinuhé tome la decisión de incendiar el lugar y sentarse a reírse escuchando ópera y degustando el whiskey más barato a su alcance, quiere verificar que su paranoia es cierta: A ver Esclavo pellízcame pa ver si es cierto lo que veo…. El Esclavo tan rápido como su reptiliano culo se lo permite acude presto y veloz: ¡Chi-chi-chi amo, ahorita le checo con las uñitas de pinza que diosito reptil me dio! Pero la paranoia es un hecho, después de advertencias que no obedecieran los miembros de la Liga, la intrusión de las fuerzas armadas avaladas por la ONU, es un hecho. El lugar, con todo y el revestimiento metálico se cimbra, -  ¡es catastrófico! – grita el antediluviano Babalú - ¿qué hacemos ahora? La estrucchor se comienza a caer a su alrededor, los muy güeyes nomás corren como locos, el líder está destrozado: ¡Y yo que ya había juntado fuerza de voluntad pa´ no tragarme todo el chupe que compré y armar mi cava! Total que es todo un desmadre, Boomerang encabronado trata de contactar al Hombre Puerta y Ram Man pega de brincos pacá y pallá, descontrolado. Sinuhé intenta reproducir la escena de Pelotón donde Charlie Sheen es balaceado hasta la ignominia pero lo de la actuada nomás no se le da, Babalú en la loquera y con su cabeza de marro bien puesta le pega a una pared abriendo un boquete inmenso. Gizmo grita a todos: ¡Hey, miren, vámonos por aquí! ¡Ram Man, si vas a brincar nerviosamente, hazlo por aquí! Acto seguido, entre Ram Man y Babalú abren boquetes para la huída, todos van corriendo hasta que en sus jetas se derrumba la gran montaña que les servía de fortaleza, toda se derrumba, están perdidos, frente a Sinuhé se aparece un rombo enorme: Disculpe señor la tardanza – le dice la voz amable y preocupada del Hombre Puerta -  lo siento mucho amigos dice al resto mientras las rocas los cubren no sin antes llevarse la última mentada de madre de Boomerang.

Sinuhé cae en un montículo de arena, mientras a dos metros de altura levita débil la luz de la puerta interdimensional del Hombre Puerta. Su voz se escucha entrecortada, débil:  Señor, me … reuniré con usted en cuanto sea posible… Oolong está seguro… tiene información… pero no sé en dónde lo dejé… mis habilidades están… fallando… trate de mantenerse quieto… las coordenadas intento… resista. En ese momento, el rombo gigante desaparece en el aire.

¿Qué? ¿Eso qué? – grita este personaje que desesperadamente busco se relacionen e identifiquen con él - ¿On toy?, Esto es… ¿esto qué? – Al extender la vista, podemos ver la violentamente irónica situación en la que se encuentra: el desierto de Libia, en medio de la nada y con un calorón más feo que en Jáltipan.



jueves, 18 de julio de 2013

EPISODIO 2: EL BURRITO TASTES GOOD, PERO EL DORADO KNOWS BEST!


Dos tipos sentados en una banca de una oscura institución, esperando, uno de ellos, evidentemente más inquieto que el otro. El neuras, un tipo barbado de mediana edad, cargado de suéteres y chamarras que mira constantemente a un relajado y sonriente negro de dos metros de altura, vestido con unos groseros shorts de los que se usaban a mediados de los 70, de basquetbolista de mediados de los 70. El sonriente tipo sólo está cruzado de brazos con sus piernas extendidas, mirando a la nada.

-        Carajo, bueno Gizmo, ya dímelo ¿cómo funciona? – espeta repentinamente Sinuhé, líder absoluto de la Liga de Perdedores – dímelo por favor –

-        No lo sé jefe – contesta sin dejar de sonreír, sin moverse siquiera Gizmo Man, otrora miembro de los Globetrotters – sólo, funciona y ya

-        Pero no es así, o sea ¿por qué, por qué, por qué? ¿Lo deseas? ¿Lo mentalizas? ¿Son cosas que tienen que ver con alteración de la probabilidad? ¿Es algo místico?

-        No, no, no jefe… quiero decir… no lo sé – confiesa Gizmo rascándose la cabeza confundido – simplemente sucede, yo meto mi mano y algo útil sale, la verdad es que ni siquiera me quiero enterar qué hay ahí dentro. No me podría concentrar en el básquet si pensara en todo eso – en ese momento de su extraordinario afro saca un par de vasos desechables unidos en la base por un hilo y se lo entrega a Sinuhé-

-        ¿Ves? ¿Qué significa esto ahora? ¿Por qué siquiera me lo das? – increpa Sinuhé agitando los objetos y mirando al afro de Gizmo – tan solo tu corte es ridículo, es como un matorral, qué digo matorral, es como la copa de un sauce llorón y lo que más me… ahh… yo… lo siento Gizmo ¿sabes? A veces sólo quisiera juntar mis zapatillas rojas mientras repito “no hay lugar como el hogar” y despertar de todo esto, de vuelta en mi cama. Sólo estoy preocupado, no sé para qué la Comisión de la ONU me mandó a traer. Estaba tranquilo puliendo la placa con mi nombre, pensé que de eso se trataba todo…

Gizmo ahora se recarga y mira sus zapatos. Le gusta el color rojo, sus tenis eran rojos cuando jugaba basquetbol y era uno de los mejores en el mundo. – Me gusta el color rojo jefe… la gente de la ONU están justo detrás de estas paredes ¿no? Parecen muy metidos en lo suyo –

Gizmo mira los objetos que le dio a Sinuhé y éste pronto y no sin una pequeña duda apoya uno de los vasos en la pared y el otro en su oreja. No queriendo pensar en lo estúpida que era esa acción, se concentra y logra escuchar algo que lo saca de su anterior ánimo. – Vámonos Gizmo – dice después de unos segundos de atenta escucha – al hotel por nuestras cosas y llama al Hombre Puerta, lo necesito ya. Gizmo se levanta de su asiento mientras saca de su cabeza un teléfono celular. Gizmo adora tener todo lo necesario a la mano.

Mientras tanto, en la base de la Liga

-        Bien, ¿qué es la Carta de Redención?

Hutz se toma el cuello de la corbata, suda, no es inadvertido para el entrevistador, el de la cámara se mueve continuamente por aguantar la risa. La vida de Hutz no es fácil, nunca lo fue y no apunta a serlo algún día: La carta de redención es el documento que expidió… este organismo para que los supervillanos que se adjuntaran a esta… asociación… uhh…pues, los “errores” de los supervillanos fueron perdonados si servían a… esta… uh… bueno, los héroes aquí, lo que hacen es… ehhh, ser como sus oficiales de libertad condicional… de este… uh, grupo…

-        Está bien, sabemos que son un grupo de operaciones especiales que convocó una comisión evaluadora por parte de todos los gobiernos del mundo… es decir, de los que están con la ONU. Lo sabemos, estamos haciendo este documental enviados por ellos.

Hutz podrá ser un gran tarado, pero está muy incómodo contestando preguntas. Piensa que si este documental sale bien, habrá una buena impresión de todos hacia él, pero ahora mismo está muy nervioso (como siempre que no está inconsciente), así que opta salirse por la tangente, lo que sea que eso signifique. ¿Sabe? – gesticula titubeante – nosotros tenemos un asesor… un gran asesor… y sin duda, su elocuencia abarca más los quehaceres de nuestras operaciones. Permítanme guiarlos por favor.

Así, el equipo se dirige entre los pasillos de metal con adorno rocoso, laberínticos, con recovecos confusos, pero, pareciera que, dentro de toda su ineptitud, Lionel Hutz los conoce muy bien, tanto que su personalidad temerosa se ve disminuida conforme avanza. Se para frente a una reforzada puerta de metal. Jala un gancho que sirve para tocar la puerta. Aquí, Hutz titubea brevemente y pega en el metal logrando un eco chocante. La puerta se abre y al entrar, sentado en un humilde camastro se encuentra un individuo cubierto del cuello a los pies con una especie de manta gruesa. Sólo sobresalen sus dedos, entrecruzados, como en una postura de meditación. La cabeza es la de un indio sudamericano con corte de cabello como de Príncipe Valiente y una mirada tosca que mira hacia abajo. Con un acento amable, les pide que pasen y a Hutz le agradece: Lionel, gracias. No te sientas mal después. Hutz abre la bembota y cierra rápidamente la puerta. El crew se establece y el entrevistador sonríe mientras dice: así que tú eres El Dorado. Creíamos que era más difícil dar contigo. Parece que… no todos son tus amigos aquí. Pero sabemos que eres el mejor en este lugar, como una especie de semidios. Teniendo eso como antecedente, seguro ya sabes quiénes somos.

El tipo sin subir la mirada, sin moverse un poco, sólo dice: No, no sé quiénes son. Pero sé lo que quieren. Sé que van a fracasar.

El hombre de la cámara, desmonta ésta de su atril y con un pequeño clic en su costado, se transforma en una especie de arma: Con que ves el futuro ¿eh? – le espeta sonriente el hombre - ¿Y esa es tu especialidad? ¿Qué más sabes hacer?

El Dorado alza la mirada y contesta con ecuanimidad: No, no veo el futuro. Pero es obvio lo que sucederá una vez que lo piensas. Ustedes van a fracasar. El Dorado se levanta y alza los brazos para que la capa caiga. Ante el estupor de los cuatro individuos que sostienen armas y le apuntan. El Dorado revela su vestimenta: tiras de oro puro colgando de su cuello, bling bling con el número 42, una pequeña calavera ajustada a su cuello, bóxers en sus nudillos con las inscripciones LOVE en una mano y HATE en la otra. Un peto de oro puro, semiredondo, grueso como lingote, recostado, descansando sobre su bronceado plexus. Garigoles precolombinos, inscripciones incaicas y acabados cromados que reflejaban la escasa luz del lugar. Un taparrabos con las mismas características del peto y reforzados con pequeñas tiras de un cinturón con hebilla de garras con el rostro de un ídolo, tallado concienzudamente. Las botas no desentonan y tienen protección en la punta, una placa de metal plateado brillante, remachado con sendas tuercas con todo y rondana, el único elemento de toda su vestimenta que no brilla dorado. El hombre se dirige al centro del lugar y tras conservar unos segundos una pose quieta e imponente con sus dos manos levantadas como si acabara de lavarse las manos, un beat inesperado comienza, un sample de intriga, lento y no ausente de cadencia, llena la sala y El Dorado se prepara, en un delirio de bondad bondage e iluminación y chutzpah, a dejar claro quién es él:

Conservo un bajo perfil

                                      te puedes echar a reír

                                                                              pero cuando me conoces eres servil

El Dorado soy yo, NO, no bastará

                                                                          cuanto puedas aprender,

                                     no NO, ostentarás

                                                                                       conocimiento de este poder.

Los días, los años y las eras significan nada

                           el teatro de la vida lo represento con todas las entradas

                                                                                        miles de obras todas agotadas

y las actúo con filigrana

Esto es fatal, soy un animal, ¿¡no sabes que soy inmortal!?

¡Inmortal, no conozco el final

no puedo aparecer yerba en tu bolsa ni billetes en tu cuenta

pero no muero, no puedo morir!

YIEH! Hijoputa feo!

Soy inmortal, sé que te pone mal

no me pondré filosófico ni a disertar

 cuando vives tanto, es vano el bla, bla, bla

como vana es la idea de querer perdurar

Sí, that´s right… tú… en tu vida, eso quieres, quieres dejar huella, no estar en soledad, vivir tus años y en las mentes navegar. Te lo digo homes, eso no es ser inmortal, sólo eres un pensamiento eventual, un recuerdo que se va a borrar.

                       Siempre que te digan

que estarás vivo

                                                           en sus corazones

es una forma amable para esos cabrones
                         de decir que no importas más

¡Porque NO eres inmortal! ¡NO eres inmortal!

Es pena y gracia, ascender a la historia como desconocido

De las altas montañas a los bajos estilos

Tan larga mi barba y tan escaso mi destino.

 Si te preguntas mi falta de interés

no es difícil

sólo piensa al revés

cuántas vidas vi morir

 just do the math boy, future means nothing to me!

YIEH BUOOYYY!!!

En ese instante un cachazo pega en la barbilla de la impresionante revelación del hip hop, El Dorado para tumbarlo.

En la sala de entrada, encontramos un número similar, pero es la Conejita que continúa con la perorata del capítulo pasado, su escaso público lo nota ¡ha aumentado más letra con exquisita melodía a su lamento musical!: ¡Yooooooo, yo te amabaaaa, ahoraaaaa no quiero nadaaaahaaaaa!

En ese momento, con un estruendo enorme, parte del muro cae. Entra Ram Man acompañado de un portal del Hombre Puerta quien cae al piso extenuado y Sinuhé puteando al enano de los Masters of the Universe: ¡Cabrón, me la van a cobrar! Acompañado de Gizmo Man quien inocentemente buscaba encestar un improvisado balón de piedra en algún aro. Sinuhé no entiende por qué la Conejita yace sepultada bajo piedras. Hutz aparece corriendo sin rumbo en la escena. El jefe innegable ahora grita a los presentes: ¿Quiénes están en la base? ¡Necesito que vengan todos, Oolong, te necesito aquí, Hutz, localiza a los miembros de la liga que puedas, Esclavo, tráeme unas galletas Emperador, todos a la habitación de El Dorado!

La pequeña troupe de perdedores entra corriendo a los pasadizos laberínticos que llevan a la habitación del apreciado El Dorado: Ram Man por más saltos que pega no logra cubrir mucha trayectoria, pero en el momento final de un certero (más o menos) tope, derriba la puerta de los aposentos de El Dorado. Al estar en la entrada, todos ven que El Dorado está siendo llevado a un portal detrás de los cuatro individuos que buscan llevárselo lejos. El grito de guerra de Sinuhé es único, retumba con fuerza y raudos Gizmo, Cap. Cavernícola y Ram Man se arrojan. Oolong está a un lado del jefe quien también entra a la refriega como el borras, bien a lo pendejo. Los secuestradores no miden la consecuencia, disparan en esa oval caverna sus armas. Nada pendejo el Cap Cavernícola sale hecho madres, Gizmo Man ha conseguido de su afro un escudo gigantesco donde se arrincona Ram Man y el jefe. Ram Man brinca y busca acción pero es rebotado por la fuerza de los rayos. Una parte se derrumba por los impactos y el riesgo de colapsar tan bonita recámara de El Dorado, lleva a los villanos a empujar a éste al portal y brincar ellos, cerrándose tras de sí. Hutz llega justo con los refuerzos que halló en el lugar: una accidentada Conejita Blanca, Cap. Boomerang y el buen doctor Zoydberg. Aún así, el escenario pinta desolador. Los cuatro desconocidos lograron llevarse a El Dorado. Sinuhé, aún tirado en el piso, aún decidiéndose si entregarse al delirium tremens o a dar palabra al respecto, levanta la mano deteniendo los lamentos de los ahí presentes. Gizmo aún así, persiste: Jefe, ahora sí nos la hicieron buena… ¿qué pasó? Boomerang da un paso al frente, respalda a Gizmo muy a pesar de su xenofobia: Sí, ¿qué es lo que está pasando? ¿Cómo es que estos tipos son nuestros enemigos? Traían toda la acreditación de la ONU, yo mismo la revisé ¡y yo no me equivoco! ¿Entienden? ¡No es mi culpa! ¿Eh? ¡¿Ehhh!?

Calma Boomerang – interviene claramente el líder – nuestros enemigos son ellos. Esta secretaría, comisión, organización, lo que madres sea de la ONU… son ellos en verdad. Pudimos saberlo este güey y yo… pero no nos han ganado, no por el momento.

Boomerang cruza los brazos y logra su mejor mueca de hartazgo: pues como podrás ver, se llevaron a ese sudaca de El Dorado, la fuerza más imponente de la Liga como tú le dices y no sabemos ni a dónde. Yo creo que ya nos dieron en la madre.

Cállate cabrón – insta Sinuhé – mirad… a ver Puerta ¿onde andas?

El Hombre Puerta da un paso adelante y sale de un muro que estaba apenas visible. Tenemos una sorpresa señor Harkness – comenta cordial a Boomerang – El señor El Dorado está aquí – ondeando su mano, se pega a otro muro. ¡Este recabrón sustituyó al portal donde arrojaron a El Dorado, escondiéndolo detrás de uno de los muros de su recámara! El Dorado se levanta y pide que lo desaten, que es muy penoso verse todo medio sabe qué modo. Aún así, el resto de los ahí presentes, como Ram Man quien, con todo y sus limitaciones, quieren comprender quién fue entonces el que se llevaron los maleantes, ya que ellos también entraron a un portal con todo y El Dorado.

Esa, mis estimados culeyes, es la clave para saber en dónde están estos ojetes y saber qué se traen con nosotros nuestros jefes.- sentencia un enardecido y ya a medios chiles líder de la Liga - Y de aquí vemos quién se va a chingar a su madre más pronto. Esto ya es la guerra. ¡La guerra!

Continuará...