viernes, 14 de junio de 2013

EPISODIO 1 ¡NO OLVIDES A LA CONEJITA BLANCA!


En una como fiesta del absurdo, donde pueden ser los menos necesitados pero los más correctos (el tipo de personas que nos podemos dar el lujo de perder), la Liga de Perdedores nos provee de carne de cañón para un mundo que puede pagar el salario mínimo a gente que da el mínimo de su nimiedad. ¿Cómo interactúan entre ellos? Bueno, es un misterio que podremos comenzar a dilucidar a continuación.

           -   Lionel Hutz, abogado –

El abigarrado ojón amarillo extiende su mano hasta casi tocar con los gruesos cuatro dedos de su mano, la nariz de George Harkness, mejor conocido como Capitán Boomerang, neurótico individuo que de lanzar trastes en la galería de villanos segundones de Flash, ha sido reclutado por el líder Sinuhé, como el neurótico oficial, ya que él se encuentra muy ocupado siendo neurótico en algún otro lugar.

 - Te conozco unidimensional de porquería, ¿por qué vienes presentándote como si fuera la primera vez que tengo la desdicha de ver tus ojos sin párpados visibles y tus belfos de vaca? – contesta ya enfadado Boomerang – Estoy ocupado, largo. 

Lionel no tiene inconveniente, sabe que de milagro no recibió un puñetazo como respuesta, así que no quiere tentar al destino y se gira… en 360 grados, puesto que a sus espaldas está una hermosa y molesta Conejita Blanca, que hace muecas ante la incompetencia y cobardía de su representante legal. En efecto, Hutz viene en el papel de abogado que se supone que es y tembloroso entrega un sobre y lo deja en las piernas del recostado Boomerang que intentaba encontrar un canal de tv que no acabara con su paciencia, al presentar, pues, personas. Acto seguido, Hutz sale corriendo mientras Boomerang lo maldice en seis idiomas distintos y entre ellos grita ¿¡DEMANDA!?

Ciertamente es difícil ser un abogado que tiene no uno, sino cuatro citatorios para entregar el mismo día. La cliente: Lorina Dodson, la Conejita Blanca, harta de que sus habilidades no sean tomadas en cuenta como es debido. La demanda: El olvido. ¿Procederá? Conozcamos la opinión de Hutz.

- Eh, bueno, es difícil saber cómo proceder en ciertos términos legales… solemos apegarnos a conceptos como discriminación, minimización de las capacidades, etc. Pero, cuando dices que has sido olvidado… errr… ya sabes, entre tú y yo, creo que el juez va a desestimar la demanda de la srita. Dodson… ella tiene…. Mmmmnnn… pues una de esas cosas de mujeres. La verdad es que le había dicho que podíamos usar uno de esos conceptos más sólidos, más viables legalmente, pero ella insistió en demandar por olvido… 

- Hey, hola, ¿se puede? – inquiere una cabeza de cerdo que se asoma por la puerta, interrumpiendo la entrevista con el abogado – Je, je, Hutz, no te quiero poner más nervioso, pero Boomerang hizo algo con el sistema de recepción de la cámara con la que te graban… kkktt… ¡ja, ja, ja! ¡Todos te estamos viendo en un monitor! ¡La conejita incluída! – Oolong, el cerdo cambiaformas se va carcajeando, mientras Hutz sudoroso, busca de entre sus cosas una hoja sostenida torpemente en clips, - ¡También tengo una para ti! – grita con voz quebrada. 

En el salón de juntas se reúnen los miembros presentes de la Liga. No están todos, apenas algunos, algo se pudo ordenar y fue la Conejita quien lo hizo bajo la supervisión de Hutz. Al final, fueron el Capitán Boomerang, Oolong, junto al Capitán Cavernícola – quien, en el buen uso de las costumbres de la época del holoceno, se comió los papeles, previa huella digital de recibido – y el administrador director del equipo de operaciones encubiertas de la ONU y organizaciones auspiciantes; o como ellos mismos le llaman: La Liga de Perdedores. El jefe Sinuhé no se encontraba a la mano, estaba haciendo lo que los jefes hacen: pulir una placa con su nombre y puesto mientras se masturban viendo una foto de Clavillazo en alguna bodega del gobierno.

- Señores, – habla fuertemente la Conejita Blanca, parándose en medio del lugar - Hutz me hizo una recomendación, que aunque creo es más reveladora de su ineficiencia como abogado, acerca de hablar con ustedes, previo a que hagamos oficial la demanda. Pienso que, en ausencia del jefe, podemos llegar a un arreglo… 

- Muy bien – interrumpe Boomerang – ofrecer una disculpa lo arreglará ¿cierto? No sé cuál es tu problema (aparte del de vestirte como una conejita de playboy) pero no me importa: discúlpame Dodson… ¿aahh? ¿Satisfecha? Ahora, discúlpame, pero debo irme, mis aguacates no se comerán solos. 

En un impresionante acto de valor (inusual entre los de su clase), Hutz se para en la puerta impidiendo el acceso a la salida a Boomerang, éste, sin inmutarse, arranca un botón de la manga de su saco y, luego de ponerlo entre su dedo índice y pulgar, lo expulsa pegándole entre los ojos (un espacio muy pequeño recordando cómo es Hutz) al abogado que ni grita, nomás se desploma. La Conejita es ahora la que hace el sutil acto de tensa agresión y arroja su bastón cruzándolo entre las manijas de la puerta. El Capi Cavernícola se emociona, como buen ser primitivo conoce muy bien las tácticas de amenaza donde la chocante verbalización no se interpone. El Capi Cavernícola gruñe mientras brinca en su lugar, está contento, está viviendo la emoción, es un pre verbal encantado.

- No hablaba de eso Harkness, - dice la Conejita mientras avanza hacia Boomerang, quien sin perturbarse, está de pie frente a la puerta – hablaba de una compensación monetaria. Soy amable al hacerlo antes de llevarlos a juicio. 

- ¡Estúpida mujer! – grita Boomerang mientras el Capi brinca haciendo maromas en el aire. Oolong está recargando el porcino chipo en una mesa, dormitando quedo, como el que nada debe – Estás queriendo demandarnos por olvido. ¡Te van a mandar al demonio con tu demanda, ni siquiera tienes un argumento para esta acusación! 

La Conejita extrañamente cambia su mirada. Los verdes ojos que contenían furia, ahora miran a la lejanía, a los recuerdos. Con voz grave y pausada, comienza a hacer el recuento: Fue hace mucho tiempo el que yo pasé tras las rejas y fue largo el camino hacia la redención. O sea, estoy hablando de que llegar a este lugar fue lo que me permitió usar mis habilidades con otros fines, lo cual, aunque era un tanto castrante, también me evitó muchos años más en la cárcel. Cuando llegué aquí, encontré gente como yo… básicamente perdedores, pero lo mejor de todo es que el jefe siempre fue tan comprensivo, oh, tan comprensivo. Sabía dirigir este grupo, tenía un plan, una opción para cada uno de nosotros… no era un corruptor nihilista hasta que tú George Harkness te convertiste en su operario principal… entonces él se olvidó de mí y tú también te ocupaste de eso. Oolong no podía detenerse en intentar robar mis bragas y el Capitán Cavernícola es… ¡sólo es asquerosamente peludo! Las misiones en las que comúnmente me involucraba, ahora son de otras… personas. Me volví un eco cuando antes fui una voz importante. ¿En dónde comienza el error del que vive en el presente, para comenzar a ser un recuerdo? El olvido, compañeros, es al final el mejor amigo, podemos estar seguros de que nos recordarán bonito, a los que dimos algo bonito… Pero ustedes, terceta de voyeuristas cerebrales, son el motivo principal de que yo haya sido olvidada… yo pensé… que mi lugar había asegurado… yo pensé… que mi momento había llegado… yo creí en el gobierno… que mis culpas había lavado… yo creí en el jefe… que mi corazón había sanado… y yo creí en él… una vez…

- ¡Bravo! - aplaude un emotivo Lionel Hutz - ¡Qué bonita canción señorita Dodson! ¿Sólo la improvisó? ¿O sólo es parte de un acto más extenso? Estoy seguro que nuestro artista residente, Boss, piloto del Robot Boss estará… - ¡Cállate loco! – interrumpe fúrica y deprimida la Conejita - Procederé con la demanda y todos estamos ciertos por lo que dice la Carta de Redención, ese documento que nos ha permitido a todos formar parte de este grupo. Si existe una situación como esta, que comprometa la legalidad del grupo y nuestras libertades condicionales, La Liga de Perdedores se acaba. 

- ¡Uuuuhhhh! – Exclama Oolong más despierto ahora.

Continuará J 




AMNESIAC


"La lucha del hombre contra el olvido es la lucha del hombre contra el poder."
Milan Kundera

       Olvidarnos de lo que nos duele, y no olvidar jamás un rostro, una conversación o un aroma. Olvidar, poder recordar y nunca ser olvidado. Eterno resplandor de una mente sin recuerdos y Memento... el ayer como fuente inagotable de múltiples interpretaciones, siempre distinto al revisitarlo pero al mismo tiempo inmutable. La memoria degenera, los hechos no... y es que nada pasa realmente, el mundo también olvida y nos olvidamos de el al morir. No aferrarse al pasado, la vida sigue y para avanzar, el olvido. Volverse amnésico ante todo lo visto en esta terra tenebrosa, puesto que también existe el sobresaturamiento. ¿Qué es el olvido?

La memoria de la humanidad ha mudado del discurso oral al códice, de este último al libro impreso, y hoy en día el traslado de este soporte se dirige paulatinamente a la red de redes. Hemos buscado desde tiempos inmemoriales transmitir todo lo que sabemos. Somos los únicos seres (hasta donde intuimos) que no reiniciamos nuestra formación e instrucción desde cero. Ahí donde alcanzaron su cenit nuestros predecesores, comenzamos nosotros el relevo dando continuidad a la herencia universal. Somos el mismo hombre de hace milenios pero con más experiencia, y seguimos resolviendo problemas en base a ella. Empero, la historia no es lineal, está hecha de periodos de estancamiento y retroceso. El desarrollo ha sido asimétrico y lo seguirá siendo hasta que nuestros hallazgos y conocimientos puedan ser debidamente retransmitidos... y sobretodo, aplicados al prisma de la realidad.

La torre de babel del ciberespacio, es el nuevo depósito global de todo aquello que hemos sido. La biblioteca virtual de diversas eras y épocas al alcance de un solo click. El formato moribundo del tomo o volumen de la grafosfera, se muda a los nuevos dispositivos de almacenamiento en la videosfera. Y sin embargo, a pesar de lo manejable y transportable de un gran acervo cultural en un artefacto compacto (y con las adecuaciones necesarias a la vista para poder asimilarlo) la crisis de la transmisión sigue siendo evidente. Tal pareciera que una sola elite de personas capacitadas en la técnica, arrastran con sus innovaciones al resto y debido a ello, estimamos que el progreso sigue su marcha (cualquier cosa que eso signifique). Pero ¿Qué hay del ciudadano común que se beneficia año con año de los logros y alcances de la modernidad? En muchos casos, es un usuario mas, no es un protagonista del cambio.

Instalado en un presente perpetuo, el individuo narcisista no mira hacia atrás y no se pregunta por el camino recorrido, pues al igual que un adolecente, considera agotador ese esfuerzo. El aprendizaje se canjea por un nuevo espíritu de los tiempos: consumo y hedonismo (la obsesión por lo nuevo o la novedad). Las instituciones sociales de transmisión (Estado, iglesia, escuela, familia) pierden terreno ante la avanzada mediática. De este último punto hay que aclarar por supuesto, la falacia de que la televisión vino a joderlo todo. Cierto es, que el entretenimiento de masas ahora ocupa un lugar preponderante como verdadero hacedor de cosmovisiones socio-culturales, pero la causa de esta preferencia se encuentra en el deterioro de la pedagogía académica y a su vez, en las fluctuaciones económicas que afectan el orbe (el entretenimiento mainstream se vuelve entonces un refugio y una forma de vida).

La figura del profesor o maestro, uno de los catalizadores del patrimonio a las generaciones venideras, se desvaloriza y su labor mengua. La lucha contra el desinterés hace aguas por todos lados y por ende, la conciencia histórica se debilita (un hecho paradójico, pues el homo nostalgicus está en boga). Los capítulos negros de nuestro acontecer, llámese genocidios, guerras, dictaduras, racismo, violaciones en masa a los derechos humanos, funcionan solo como anécdota en el mundo actual. Sin guías o faros verdaderos que expliquen las tensiones existentes a una escala humanista y crítica, el resultado más inmediato es la desmemoria o el recuerdo descontextualizado (un suceso más para transmitir... pero en televisión y con finalidades poco didácticas). ¿Qué es la información de lo que somos en todas nuestras etapas adentro de un disco duro en las manos de una persona normal sin la instrucción adecuada? Datos a olvidar. Pero bajo el filtro educativo son la comprensión de nuestra vida (una guía para recordar lo importante y acrecentarlo).

Finalmente hay que señalar que el olvido mismo es una cuestión contradictoria, la cual exige un estudio a profundidad de su naturaleza. Las víctimas directas del holocausto judío callaron por muchos años su historia. Fueron los hijos de estos los que muchas veces iniciaron las gestiones para suprimir el olvido de sus padres. Al parecer, la ignominia era el factor principal que no permitía sacar a la luz los hechos, y a pesar de ello, entra a escena una pregunta ¿Expresar públicamente la humillación cura los traumas? Quizás ¿No hubiera sido mejor simplemente guardar silencio y dejarlos olvidar? El olvido como proceso, tiene muchos recovecos inexplorados y en ocasiones también es necesaria su acción purgadora ¿Que fue todo lo posterior al 9/11? ¿Un memorial o un chantaje más del olvido? La memoria es selectiva y la de la humanidad muy injusta ¿No hubo en el siglo XX peores matanzas que no son recordadas o que desafortunadamente no permearon en la memoria colectiva? El poder a conveniencia mantiene el dolor a flote para explotarlo, otras veces, simplemente nosotros mismos cambiamos de página: hay que aprender a olvidar, pues del olvido también se aprende. 


OLVIDO


Cesación de la memoria que se tenía. Cesación del afecto que se tenía. Descuido de algo que se debía tener presente. Sí, atendiendo a las definiciones, efectivamente, vivimos en la sociedad del olvido.

No tengamos en cuenta todos los acontecimientos acaecidos en 1917, que culminaron con la instauración del primer régimen socialista del mundo; hagámonos tontos con lo que sucedió en los años veinte del siglo pasado; pasemos por alto lo que acaeció entre 1939 y 1945; borremos de la mente la Primavera del 68 (u otoño según qué casos); centrémonos en lo más íntimo, lo más exclusivo que tenemos, en lo que debiera ser la más preciosa de nuestras posesiones: el yo.

En estos tiempos que corren hemos cesado del afecto al yo. Olvidamos las necesidades básicas del yo: cada vez prestamos menos atención a lo que comemos, no importa de dónde venga; nos lo echamos a la boca sin más. Lo importante es dejar de sentir hambre y hacerlo rápido porque nos apremian. El descanso es algo relativo; sorprende saber que en la sociedad del “bienestar” no se puede descansar; las ciudades nunca duermen y sus habitantes, menos. ¿Qué pasa con la seguridad? Los mercados económicos se mueven, quien tiene un trabajo, tiene un tesoro y en cualquier momento puede ser robado, las “empresas” descuidan a sus empleados, solo les interesan los beneficios; nuestras vidas corren peligro y ya no valen nada, rápidamente se le puede poner fin sin motivo que lo explique. Nuestras propiedades, efímeras, dejan de ser algo presente en la mentalidad del otro y pueden ser violadas, tomadas por cualquiera. Abandonamos a nuestros amigos, curiosamente, cuando más pegados deberíamos estar gracias a las nuevas tecnologías y redes sociales, menos nos reunimos con ellos y peor es la calidad en la relación; somos altamente desafectados.

Ya las relaciones sexuales dejan de ser algo íntimo, se descuida hasta eso. En las generaciones actuales casi ni importa con quién sino con cuántos. No importa la calidad, sino la cantidad y, por supuesto, hacerlo público y evidente. No nos autorreconocemos, nos dejamos pisotear por cualquiera con tal de ser aceptados, tener un trabajo, una posición…  No importa, lambisconear es lo máximo. No existe el éxito, sino Televisa o poder fáctico de turno.

Estamos en tiempos sin memoria. Nadie recuerda o sabe qué pasó con la moralidad, con la creatividad, con la espontaneidad… Vivimos siendo marionetas de… ¿de quién? Ni nos planteamos los hechos ni se nos ocurre resolver problemas porque nos hemos olvidado del YO. En fin, como dijo Lichtenberg: “sobre esto, dejemos crecer la hierba”.



COLD FACT – RODRIGUEZ (1970)


“But thanks for your time.
Then you can thank me for mine
And after that's said, Forget it.”

           Curiosamente, la figura musical del año pasado fue un héroe olvidado… Un  hombre perdido en el tiempo y sus tiempos, un obrero constructor al que aquello que muchos llaman “destino” no solamente le hizo pensar que su legado musical no había edificado nada, sino que lo mantuvo por décadas en el velo del desconocimiento antes de hacerle saber que todo aquello que alguna vez había descrito en una sensata, prudente y honesta lírica había erigido algo más que simples clásicos perdidos… Que en realidad toda una generación de jóvenes sudafricanos habían encontrado en su voz los himnos que los representarían.

Descrito con eficacia en el emotivo y bien narrado documental ganador del Oscar, “Searching For Sugar Man” (Malik Bendjelloul, 2012), la herencia de Rodriguez resurge ahora por diversos factores nada fortuitos. El más obvio de éstos, claro, es dicha cinta que popularizó una de las historias de romántica justicia musical más reciente; aquella gira de conciertos que hiciera en 1998 el propio Rodriguez frente a esa generación a la cual dirigió sin saber desde lejanas tierras –y la cual por muchos años lo consideró muerto. No obstante, la más importante y rotunda de las razones en esta resucitación no medida se debe al simple y llano factor de la calidad de sus canciones; de su escaso pero profundo material que aún se mantiene fresco en contenido y que llama, de primera mano y tajantemente, a todos los que por primera vez dan un salto temporal al pasado y se enfrentan por primera vez (como si fueran nuevos) a los dos únicos discos que realizara entre 1970 y 1971.

Con “Cold Fact”, su álbum debut, Rodriguez enmarca su estilo en base al clásico sonido Folk de los 60, sin embargo, lo rediseña admirablemente con un fuerte golpe de autoridad a través de un eco sumamente personal que va detallando y describiendo a través de sus composiciones. Bajo su regazo, es cierto, estamos ante algo que nos suena tan sumamente familiar como lo suficientemente diferente como para no dejarse abrazar por él. Su resultado, pues, es el de una decidida e intensa atracción que cabe resaltar, muchos de aquella camada sesentera nunca pudieron obtener.

Y es que en Rodriguez, el caso se torna lejos de las magnánimas y brillantes ciudades de la unión americana. Su contexto ante la “gran” generación del Folk es distinto, su entorno no era el mismo; la ciudad de Detroit le marcó diferentes matices así como su propia labor en el mundo. Rodriguez, pues, no era (ni es) un músico dedicado a su canciones (a la música como oficio), sino que era (es) un real trovador que describía (describe) los pasos de la gente obrera, la gente que se movía (mueve), vestía (viste), actuaba (actúa) y sobrevivía (sobrevive) como él. En su música no había (ni hay) simulaciones, cálculos o suposiciones, sino más bien cuantificadas realidades; cicatrices en su voz y suturas en los acordes que acompañaban –y acompañan– su poesía citadina. 

Los despertares sexuales, los encuentros más que casuales con las drogas, las bajezas, los resentimientos y los temores se visten de callejones con nombres, formas y sombras a través de su lírica que termina por ser poderosa, sugestiva y atrayente; además de ser el mapa que años después marcará el reencuentro que cambiara su vida. De igual manera, su sonido (aunque lejos de una costosa producción), roza punzantemente tanto la psicodelia de años olvidados como el mismo purismo de un género que lo vio nacer y que él hizo renacer en tierras ajenas… Y ahora, pasado ya el abandono, ha puesto de nueva cuenta sobre la marcha en sus propios territorios.

“Cold Fact” resulta, pues, ser un disco que ha pasado a la historia bajo preceptos nada comunes; bajo conjugaciones temporales que difieren a las de demás obras de la música popular “clásica”. Y aunque inicuamente fue olvidado, ha entrado por fin en nuestro espacio. Y la verdad, si nos sinceramos un poco, resulta seriamente un disco obligado para todos aquellos amantes de la música.


Tracklist.

I.- Sugar Man (3.45)
II.- Only Good For Conversation (2.25)
III.- Crucify Your Mind (2.30)
IV.- This Is Not A Song, It's An Outburst: Or, The Establishment Blues (2.05)
V.- Hate Street Dialogue (2.30)
VI.- Forget It (1.50)
VII.- Inner City Blues (3.23)
VIII.- I Wonder (2.30)
IX.- Like Janis (2.32)
X.- Gommorah (A Nursery Rhyme) (2.20)
XI.- Rich Folks Hoax (3.05)
XII.- Jane S. Piddy (2:54)


Sobre el autor: Inédito y recalcitrante compositor de historias. Se rumora que mantiene entre sus objetos más preciados el amuleto que augura y asegura el desengaño. Partidario del clima templado, testifica haber perdido su sombra años atrás. Aún mantiene su búsqueda en rincones nocturnos sin iluminación. Para más presagios, visitar su sitio personal: www.lacosaestaasi.blogspot.com

lunes, 20 de mayo de 2013

DISTOPÍA Sensacional de Cultura No. 3 - PDF


Tema: La ciencia moderna y su impacto en la cultura

DESCARGA AQUÍ DISTOPÍA No. 3

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domingo, 19 de mayo de 2013

DISTOPÍA PRESENTA: LA CIENCIA MODERNA Y SU IMPACTO EN LA CULTURA


          ¿Cómo recrear o pensar la ciencia más allá del paradigma tecno-científico imperante? ¿Cómo dejar a un lado un poco la cuestión tecnológica e incluso técnica y concentrarse en el ejercicio puro de las posibilidades? Y con esto último, nos referimos al uso de la imaginación al tratar de descifrar la abigarrada estructura de la realidad. A sobrepasar el instrumentalismo de la naturaleza que se traduce en múltiples artefactos para el ocio y el embrutecimiento (perdón, entretenimiento) y absorber la belleza del pensamiento científico: la explicación constante de nuestro mundo y el universo. Las predicciones de los fenómenos naturales y su posterior aprovechamiento son importantes, pero lo es más las teorías que nos ayudan a comprender las infinitas manifestaciones de la vida y las leyes que la rigen. Esta manera de abordar la problemática puede ser tachada de idealista o romántica ¿Pero es que acaso el acto creativo de la investigación y la invención (o el hallazgo fortuito) puede quedarse –sólo- en la ominosa producción de armas biológicas o en el trasiego del entretenimiento? Tal vez.

La ciencia cumple su propósito cuando vemos a un hombre que ha perdido alguna (s) de sus extremidades correr los 100 metros planos usando simples extensiones de fibra de carbono (sus acciones posteriores son prestas a otras discusiones). A su vez, la legitimidad del conocimiento científico tiene nuevamente sus cuotas más altas en el ejemplo de la decodificación total del mapa del genoma humano (nuestro "libro de instrucciones"). Que decir entonces de la misión a Marte Curiosity, donde un robot Astromovil (Rover) realiza diversas tareas y envía los resultados a través del espacio desde una distancia casi incuantificable. Estos únicamente ejemplos breves que nos otorgan la seguridad de un mundo que gira en lo constante.

A pesar de ello, la ciencia no forma parte de nuestra cultura como sistema de pensamiento y mucho menos como práctica social (el abuso recreativo de las tecnologías de la información y la comunicación es un ethos de consumo hedonista, nada que ver con la observación, experimentación y razonamiento. Se limita a expresarse en meras experiencias inmediatas). El uso generalizado de las TIC no se traduce en un mayor interés de la sociedad por los asuntos científicos, al contrario, el oxímoron "barbarismo tecnológico" cobra cada día más fuerza y se convierte en un signo de los tiempos. El humanismo en la ciencia actualmente si no es lucrativo, se diluye en la dinámica globalizadora del libre mercado, y en ese sentido al igual que la política, se vuelve sólo un medio para enriquecerse (eso en el mejor de los casos, no olvidemos que en nuestro país ni siquiera es un asunto de prioridad escolar-académico).

El hecho de vivir un presente de innovaciones técnicas constantes (The Future is Now), no significa que la ciencia moderna haya podido influir en la experiencia formativa: una cosa son los efectos tecnológicos y sus secuelas, y otra, adoptar el enfoque científico para resolver un problema o estructurar una respuesta. Desde hace más de un siglo podemos percibir el avance científico desde infinidad de campos, pero ¿Cual es su impacto en la cultura?

Damos paso entonces a nuestros colaboradores para que intenten responder desde sus agudas trincheras: Roberto Juanz en su sección “Las líneas Flotantes”  nos habla de la relación de la conciencia humana y su consolidación en la ciencia, postulando que la interrogante y el cuestionamiento serán su avatar permanente (la idea, el contar con ella y su resurrección en la vida intelectual); ello badajeándose entre la alquimia, el Renacimiento y la materia negra. La viñeta en su tinta de Gabo Sosa nos coloca en una ficción que peca de ser más cercana a nuestra realidad que a un mero producto fantasioso (así de glorioso es el Comic); les acercamos a esta obra (Hip Flask) colocando simplemente estas piezas: enriquecimiento de corporativos en voz de la ciencia y la vida, manipulación de  especies acompañada de estandartes Darwinianos y “Moreuinas” discutibles en una África futurista como escenario.

En la sórdida y atinada sección de “Good Bye Cruel World” de Hansel Toscano nos describe la desestimada cosmovisión que se tiene para con la ciencia, enfatizando en uno de los males sociales de mayor alcance: la tecnofilia. Siendo ésta efecto propicio de una ciencia que adolece de espíritu, de cultura; adjetivándose en mitos de técnica, idea mercadológicas y utopías con fecha de caducidad como a bien apunta su autor. En nuestra sección musical -distinta a cualquiera- “Onomatopeya”,  Agustín Güiris  nos traslada a finales de los 70 acompañado de uno de los únicos músicos que en realidad hacen de la ciencia, los sintetizadores y de la tecnología melodías cósmicas que nos rinden a la introspección, nos referimos al Señor Brian Eno, su minimalismo se hace presente en la siempre grata descripción de nuestro experto, que en este caso decide presentarnos el quinto álbum de este músico y productor:  Before And After Science.

Les aseguramos que después de leer cada una de estas “teorías” –comprobadas- su postura con respecto a “las ciencias” no partirán más de sus libros de textos gratuitos, consideran a la naturaleza de las ciencias como su ley legitima, como el Dios único del conocimiento.


LA CIENCIA COMO FANTASÍA ABSURDA


           La ciencia se liga directamente con el desarrollo de la conciencia humana, considerando ésta en un sustento de orden histórico, cultural, la conciencia como el reflejo del mundo objetivo. Para fines prácticos de la ciencia podemos considerar entonces que el materialismo dialéctico es su génesis, mientras que su acción se verá determinada en el Techne, en la idea misma que irrumpirá en la creación. Desarrollo, progreso y futuro son algunos de los adjetivos que le acompañan ¿Pero hasta que medida tales atribuciones en realidad son resultantes del desarrollo científico? No es que la ciencia sea engañosa, circunstancia conocida es que la ciencia parte de hechos comprobables, es objetiva como se describía con anterioridad. La ciencia entonces no se complace en desestimaciones ambiguas sino en resultados irrevocables, se funda en evidencias indiscutibles.

En conjunto con las artes, la literatura y el lenguaje (“instinto clasificatorio”) son reservas del conocimiento, aunque de las antes señaladas se reproducen más en el orden canónico de la hipersubjetividad. Aludiendo una vez más al cuestionamiento partamos de una divergencia: primero, la ciencia entendida como término único de resoluciones antes las necesidades (las reales) inmediatas de la naturaleza humana, social (aquí inscribo la unificación de dos conceptos que en cierta medida compiten en un eterno versus, sin dar cuenta que se conducen al mismo fin: subsistencia y mejoría); el segundo, la ciencia como una estación en donde recargamos legitimidad, prestigio, entretenimiento,  estimación, seguridad, salud (aunque ésta tiene bien sustentadas  sus razones: supervivencia, persistencia)  y quizá el orden más oblicuo de la significación que le otorgamos: salvaguardar el conocimiento en una idea –compartida, acordada- de que hemos por fin logrado llegar al sueño inalcanzable, el “futuro deseable”, esto a afecto directo de esa inquietud que nos hace –entre muchas motivos- humanos, la riesgosa y siempre placentera condición de la sorpresa, gula por la novedad, y si se acompaña de “tecnología” nos faltaran dedos en las manos para poder chuparlos de puro regocijo, depuro gusto de haber consolidado la totalidad de nuestros deseos.

Refiere Ortega y Gasset  “Cuando creemos de verdad en una cosa no tenemos la “idea” de esa cosa, sino que simplemente “contamos con ella”, lo que en cierta forma trata de decirnos es que, nuestra “vida intelectual” es secundaria a nuestra vida real, representando así una dimensión virtual e imaginaria. De ello parte la ciencia, de lo imaginado, y por qué no de la fantasía. Un caso concreto de esto podemos verlo en la relación del estudio de los astros, inicialmente parte de la función mítica que se le daba a los cuerpos celestes, para que más adelante (Copérnico) se determinasen leyes que “clasificaran” una teoría propia de los astros. Avenido a ello podemos dilucidar la mención por parte de Ernest Cassirer en donde las propiedad de la Química remiten a un dejo oscuro de conceptos, de igual forma oscuros, en relación a los elementos, sus propiedades; si bien el alquimista basaba sus explicaciones en alegorías, metáforas no debemos dejar a un lado la relevancia de tales aproximaciones, pues fecundarían en el primer apartado histórico del desarrollo de las ciencias: El Renacimiento. En el entendido que el origen por antonomasia se dicta en la figuración de los números (a priori de la Matemáticas) con los babilónicos que más adelante sería el “punto operacional” de las ciencias, en voz de Pitágoras. Vendría después la Biología, la  Botánica, la Zoología, la Química, la Física, la Relatividad y la materia oscura… (Y lo que prosigue en futuros inciertos. La ciencia arremeterá permanentemente contra esta alusión).

De esta breve –y humilde- cronología podemos apuntar una condición que podría ser una “piedra” en el carácter “absoluto” de la ciencia, me refiero al paradójico hecho de que el intelecto del hombre subsiste del cuestionamiento ¿Y qué no la ciencia se suscribe en la figura de dar respuesta a los misterios de la naturaleza, de darle un sentido esclarecedor de lo que somos y lo que rota y habita a nuestro alrededor? Cito una vez más Ortega y Gasset con el propósito de dar una mayor sentido a estas palabras “La idea necesita de la crítica como el pulmón del oxígeno y se sostiene y afirma apoyándose en otras ideas que, a su vez cabalgan sobre otras formando un todo o sistema. Arman, pues, un mundo aparte del mundo real, un mundo integrado exclusivamente por ideas de que el hombre se sabe fabricante y responsable”. La ciencia por tanto nos da una “garantía”, todo lo habido como instrumentación, sustentación, requerimiento, entretenimiento, seguridad, salud, CERTIDUMBRE descansan  allí, en la ciencia y sus indulgencias, en sus riesgos (función armamentista, dominios, dependencias), dejándonos claro la concretada simbiosis que tenemos para con ella. Al final de cuentas como dijesen los positivistas del siglo XVII, la razón, la ciencia es por esencia conocimiento relativo. No hay nada absoluto y la ciencia lo comprueba fehacientemente.

“El mundo interior que es la ciencia, es el ingente plano que elaboramos desde hace tres siglos y medio para caminar entre las cosas. Y viene a ser como si nos dijéramos: Suponiendo que la realidad fuera tal y como yo la imagino, mi comportamiento mejor en ella y con ella debía ser tal y tal. Probemos si el resultado es bueno. La prueba es arriesgada.”
José Ortega y Gasset


SELECCIÓN NO NATURAL: RICHARD STARKINGS Y SUS ELEPHANTMEN


“El Homo Sapiens, la primera especie realmente libre, está a punto de decomisar la selección natural, la fuerza que nos hizo a nosotros. Pronto tendremos que mirar profundamente en nuestro interior y decidir en qué nos convertiremos”
Edward O. Wilson, “Consiliencia: La unidad del conocimiento”, Estados Unidos, 1998

“Se dice que la necesidad es la madre de la invención…me pregunto si es así como se sintió Dios el sexto día”
Dr. Kazushi Nikken, “Unnatural Selection”, Africa del Norte, 2224

“Entonces el Señor dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros, conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre”
Génesis, 3:22

               La ciencia y la tecnología han formado parte de nuestra evolución, no solo como mero ‘accesorio’, sino como ingrediente fundamental del paso de los seres humanos por esta existencia. El fuego, la rueda, las vacunas, el internet, la clonación; todo ha sido una cadena de eventos que han hecho nuestra vida cotidiana, ofreciendo posibilidades increíbles que hasta finales del siglo XIX solo eran ficción. En 1996, cuando Wilmut y Campbell clonaron a la famosa oveja Dolly; el versículo 22, capítulo 3 del libro del Génesis comenzó a retumbar en mi cabeza: ¿Se volvía el avance tecnológico, proveedor de bienestar y evolución, un asunto hasta cierto punto ‘inmoral’?, ¿Estábamos alzando la voz en contra del orden universal y tomando un lugar que no nos correspondía?... ¿Le dimos el primer mordisco, acaso, al hipotético fruto del árbol de la vida?

Muchísimos medios han tocado este tema y los comics no se pueden quedar atrás. En Julio de 2002, un británico dedicado al diseño de fuentes tipográficas para rotular comics publica un título de su autoría; con el sólo propósito de usar las fuentes que diseñó y ninguna otra editorial había aceptado hasta el momento. Richard Starkings, también editor y escritor (fundador del afamado estudio de rotulación de comics Comicraft), se alía con un talentoso José Ladrönn en el arte para darnos a conocer “Hip Flask”; la antesala a todo un fenómeno del medio del noveno arte contemporáneo.

La trama nos cuenta la historia de Hieronymous “Hip” Flask, un hipopótamo antropomórfico dedicado a la investigación privada, en una ciudad de Los Angeles de un futuro 2262. Un universo que sirvió de base para la aclamada serie-secuela ‘Elephantmen’, publicada por IMAGE Comics en 2006. Pero es el oscuro nacimiento de Hieronymous y sus hermanos lo que nos ocupa en esta columna.


¿Y qué leemos en este comic que pueda ponernos a pensar tanto?. ‘Unnatural Selection’ (‘Selección no natural’) es el nombre del primer comic publicado por Starkings, con Hip Flask como protagonista. En las primeras páginas conocemos al genetista Kazushi Nikken, megalomaníaco científico a cargo de terribles experimentos con ADN humano y animal. Starkings se sirve del arte de un estupendo Ladrönn para ubicarnos en una instalación secreta en algún lugar del desierto africano, en un lejano futuro. En lo particular, es muy impactante esta secuencia de viñetas donde vemos a un Dr. Nikken manipulando un ovulo humano, injertando material genético en su núcleo y vociferando unas líneas que se vuelven el mantra de los seres creados por él y su equipo. El enriquecimiento de los grandes corporativos empleando una justificación científica para poder desarrollar su ‘producto’ con fines militares y de exterminio. El lado oscuro de ese conocimiento y las habilidades aunadas que posee nuestra “privilegiada” especie.

Starkings nos pone de manifiesto que la humanidad se pierde en esa delgada línea roja entre el orden natural de la vida y la manipulación descarada por parte del humano mismo. Una historia llena de simbolismo y ‘mensaje tras el mensaje’ (la famosa metaficción, le llaman). Nikken, el artífice de este pasaje en la historia de la ciencia humana (superándose a sí misma), es el líder de la corporación MAPPO (cabe aclarar que Mappō, en el budismo, significa “La tercera edad de Dharma”. La degeneración, el declive. Donde las personas son incapaces de alcanzar la iluminación a través de la palabra de Buda, convirtiéndose en una sociedad moralmente corrupta…), quienes están a cargo del desarrollo de armas biológicas de última generación; materializadas en forma de híbridos genéticos humano/animales. Programados concienzudamente para perder toda individualidad y convertirse en esos instrumentos al servicio de cotas de poder ocultas que los puedan pagar.

Por si no fuera suficiente, MAPPO y sus operativos eligen como base de experimentación África. La mismísima cuna de la humanidad. El arte de Ladrönn, al más puro estilo Jack Kirby (lo cual se agradece en extremo) nos narra con  gran acierto esta historia que requiere en su gráfica mucho detalle, y es en las texturas de Jose O. Ladrönn que podemos apreciar todos los elementos que la componen: circuitos, estructuras metálicas, instrumental de laboratorio, pliegues en la piel, armamento, trazas de disparos de distinta índole…en fin, no por nada se ganó el premio Will Eisner en 2006 por mejor artista/pintor multimedia (interiores). Su arte digital es simplemente maravilloso para esta historia.

Starkings nos regala un boleto para viajar en el tiempo, a un futuro remoto, pero posible dadas las cosas que vemos (y las que no sabemos/vemos también) hoy en día. ‘Elephantmen’ se vuelve lectura de ciencia ficción pura y obligada para todo aquel fan de este género, que se precie de serlo. También el británico se une a las largas filas de creadores, como Hideaki Anno (Evangelion) o Philip K. Dick (“Do androids dream of electric sheep?”, novela precursora de Blade Runner), que nos muestran que hemos comido ya de aquel prohibido fruto…y tarde o temprano, el dueño del huerto se hará presente para reclamarnos.

Po mi parte, regreso a mi nave espacio/temporal. Aquella descrita por J.J. Benítez en ‘Caballo de Troya’…espero regresar entero de esta travesía al futuro (no tan lejano/no del todo imposible).

fin de la transmisión_
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Gabo Sosa. Científico en ciernes. Comiquero de espíritu. Viajero espacio/sensorial.

WEIRD SCIENCE*


             Muchos estiman que el impacto de la ciencia moderna en la cultura, puede medirse a partir de las múltiples innovaciones tecnológicas y los avances técnicos. Es innegable que estos dos últimos aspectos han conquistado el imaginario social y han generado un nuevo espíritu de época (tecno-ciencia= tecno-imaginario). Pero a veces se olvida que el punto de vista de la ciencia, también es una cosmovisión que si bien ha dejado sentir su influencia desde hace más de tres siglos, pareciera que aun no forma parte del lenguaje habitual de la mayoría de la humanidad. Obvio es que no nos encontramos en una era cavernaria (mentalmente en la "edad media" quizás muchos si), ni tampoco estamos en un estadio de entendimiento inferior a nuestros predecesores, pero aunque cuantitativamente dispongamos de mejores aparatos que facilitan múltiples tareas y cualitativamente gocemos de mejores perspectivas de vida en salud y mortandad, nuestra comprensión del mundo aun sigue siendo bastante escueta e idólatra.

El pensamiento científico solo es cultura popular cuando a través de la industria cinematográfica, se producen películas de ciencia ficción (¿Hace falta ahondar en la falta de rigor en la cual estos filmes abordan los temas científicos?). Y si bien, no podemos ignorar la forma tan radical en la cual la ciencia ha cambiado nuestra forma de pensar y nuestras experiencias de vida, no le damos al conocimiento y los métodos para construirlo, un lugar preponderante. O dicho de otra manera, el uso de artefactos de última generación no nos ha llevado a adoptar a nuestra formación, la cultura científica (por lo menos como adiestramiento mental o entrenamiento). Y no solo no lo amalgamamos en un intento por enriquecer nuestro bagaje, a veces creemos hacerlo desde el discurso "Cientista" (la ciencia como panacea al igual que la religión). Es decir, entendemos el discurso de la técnica como la nueva utopía venidera en base a solo tecnología y más tecnología (los artilugios como consuelo ante un futuro incierto).

Antes, la religión era la que prometía una vida más plena en el más allá, hoy ese espacio ha sido llenado por los mitos de la técnica. Las ideas mercadológicas en torno a ella, han creado utopías con fecha de caducidad, donde no solo se nos promete un porvenir idílico, sino también, la posibilidad de acceder a él desde el presente. Con representaciones oníricas por medio de fotografías, cine e Internet (al fin y al cabo dictadura de la imagen) se nos muestra otros universos donde la constante es la comunicación: la última utopía de la información (una creencia más para las masas). Y tomando en cuenta que actualmente las personas se identifican mas con sus posesiones materiales, no es de extrañarnos que también nos midamos a nosotros mismos como una sociedad exitosa a partir de los logros tecnológicos. La esperanza y los anhelos en forma de celulares, cable con 120 canales, web a alta velocidad, memorias USB y Ipod’s de gran capacidad (etc., etc., etc.,) llenando vacíos existenciales en medidas de GB o TB.

Curioso es entonces, que en plena era de la información (una supuesta fase de transición hacia la "Sociedad del Conocimiento"), la gente es cada día más ignorante no solo de si, sino de todo lo que la rodea. La experiencia más cercana que se tiene con la ciencia es cuando sintonizamos algún episodio de Big Bang Theory (excelente sitcom, dicho sea de paso). La revolución científica de los últimos años necesita permear más allá de sus invenciones, como un elemento importante en la educación con el fin de restarle azar al futuro y aprender a diseñar soluciones prácticas desde el presente (no es una cuestión de productos para la evasión). Es una revolución del pensamiento, no del entretenimiento. No se trata tampoco de que nos convirtamos en una comunidad científica global, sino de que junto a nuestras inclinaciones artísticas y quehacer político, prohijemos la tradición científica como dinámica cultural transformadora de lo estático anquilosado y como creadora de alternativas. La convivencia con las ciencias permite algo más que un rato de agradables actualizaciones, es un estimulo a la inteligencia inventiva, y un aprendizaje neurálgico para reducir la imposición de visiones arcaicas que no permiten un desarrollo igualitario. Se trata entonces de ir más allá de los usos lúdicos y recreativos de los artefactos tecnológicos, y reutilizarlos para, en base a los valores de la ciencia (escepticismo, autocritica, iniciativa, etc.) configurar una imagen más amplia del mundo. Finalizo con la siguiente cita:

"Si seguimos empeñados en ver a la ciencia únicamente como una productora potencial de aplicaciones técnicas, perderemos la influencia de la ciencia en la cultura y crearemos un divorcio entre una tecnociencia mercantil y una sociedad acientífica que comprará algunos productos científicos y sufrirá pasivamente, a veces horrorizada, otras de sus aplicaciones." Josep M. Casacuberta: vicedirector del Instituto de Biología Molecular de Barcelona (CSIC).1


*Titulo de una película y serie de televisión acerca de dos descerebrados creando la mujer perfecta.

1) Casacuberta, Josep M., Tribuna: Circuito Científico, La(s) función(es) de la ciencia. EL PAÍS, miércoles 27 de abril de 2005, http://elpais.com/diario/2005/04/27/futuro/1114552808_850215.html

BEFORE AND AFTER SCIENCE – BRIAN ENO (1977)


“The boy who tried to vanish to the future or past
is no longer here with his sad blue eyes.”

Si alguien ha sabido manejarse con soltura a través de las capacidades y talentos tanto externos como internos, los roles que emergen y circundan el entero mundo de una producción musical, así como los avances tecnológicos en el universo de los sonidos, es Brian Eno. No sólo un habido productor que ha marcado los estilos de diversas bandas, sino que ha manifestado un ecuánime camino entre lo artísticamente experimental –en todas las disciplinas– y el fomento del dialogo y pensamiento sobre el futuro.

Su legado toma forma en diversos campos que van desde el Pop hasta el Rock Progresivo, pasando por ser uno de los fundadores de lo ahora conocido como Ambiental e incluso lo Electrónico. Pionero, revolucionario y reformador, Brian Eno fue entregando parte de sus estilos a través de la colaboración y producción de diversos álbumes mientras su lado solista se mantenía en un rubro más furtivo. No obstante, es con éste, su quinto álbum en solitario, que se abre camino al Rock, al New Wave (aún en sus albores), así como también mantiene en fino equilibrio su sobrio y minimalista estilo de anteriores entregas para inscribirse de lleno en el centro industrial de la música.

“Before And After Science” no es, pues, un antes y un después en su carrera sino más bien un resumen de estilos previos y futuros que habrían de marcar amistades, futuras leyendas, y hasta ciertos géneros musicales. Es un álbum de colaboraciones sumamente trazado en la colectividad y lo diverso… Claramente los apartados estilísticos se van dando paso bajo la sutileza y el marco de la elegancia en la preparación de estos. Es un viaje por la mente creadora y organizativa de Eno, un recorrido por el tiempo estancado y conforme de su genio: No es la entrada ni salida del laberinto, sino el laberinto en si.

Acompañado de diversos músicos, miembros de bandas de alta experimentación como “Can”, “Fairport Convention”, “Roxy Music”, “King Crimson”, “Genesis” y más, Eno logra desnudarlos del sonido de sus agrupaciones a las que pertenecen, arropándolos en su atmosfera, su “mood”, y su benevolente & exquisita locura. Ampliamente con más ritmo, la primera parte (entonces “Lado A”) nos muestra un lado innovador para sus tiempos, pero que se apega (roto el hilo temporal ya) a lo que sería el posterior trabajo del músico en su faceta de productor. Ejemplo claro es la pieza “King's Lead Hat”, la cual prevé a detalle lo que habría de aportar a los Talking Heads en su segundo álbum (el cual él produciría).

Su lado “B”, notoriamente cambiante pero con dejos de todo lo escuchado se torna más cerca del “Ambient” que ya venía manejando en sus anteriores discos, sin embargo muestra otra cara de esta figuración tan suya. No son entonces las extensas piezas de ligeros cambios que parecen acompasar el tiempo mismo, sino que las atavía de un ligero Pop a base de letras llenas de ensoñaciones.

“Before And After Science” termina pues por ser la mejor opción para adentrarse al mundo de Eno; una de las figuras más importantes en la historia de la música en las últimas décadas. Una figura tras bastidores por decisión propia, oculta, serena, innovadora desde su sitió pero cuyo alcance está en las formas y fondos de la música popular contemporánea. Es una prueba, pues, de su trascendencia, de su eficacia y sus extensas fronteras… No es, ciertamente, uno de esos discos que hayan cambiado el mundo de la música, pero para aquellos que lo habrían de hacer, y lo hicieron, en efecto les mostró como podían y debían hacerlo.


Tracklist.

I.- No One Receiving (3:52) 

II.- Backwater (3:43) 

III.- Kurt's Rejoinder (2:55) 

IV.- Energy Fools The Magician (2:04) 

V.- King's Lead Hat (3:56) 

VI.- Here He Comes (5:38) 

VII.- Julie With... (6:19) 

VIII.- By This River (3:03) 

IX.- Through Hollow Lands (3:56) 

X.- Spider And I (4:10)    

Sobre el autor: Seguidor de pistas tanto falsas como nocturnas, reescribe más que escribe y da más vueltas en la cama que entregarse al sueño. Hacedor de imágenes y fanático de ellas. Sus ideas se cuentan por centenares pero sus depósitos con los dedos de la mano. Para mayores aportes, dirigirse a su blog personal: www.lacosaestaasi.blogspot.com