jueves, 14 de agosto de 2014

PERIPLO


“Sólo se puede leer para iluminarse a uno mismo: no es posible encender la vida que ilumina a nadie más”

Harold Bloom

Entre susurros,  las posibilidades se abren paso con el inicio de un nuevo ciclo. Idas y venidas entre dolores, placeres, desvelos, desatinos y victorias quedan atrás, para cabalgar de nueva cuenta otro cúmulo de experiencias a contrarreloj. Sin embargo, esta noche cual topo, me resguardo en mi cápsula personal ausente del alucine perpetuo que es el Distrito Federal y aprovecho el espacio para permanecer en la intemporalidad del presente.

Por mucho tiempo consideré que beber en soledad simulaba un deporte de extrema cobardía y desdicha. Las cofradías amortiguan las caídas. Hoy, mientras contemplo una cana caer en el teclado del ordenador, acepto que envejezco y doy cuenta que todo este tiempo estuve equivocado. Beber en solitario fragmenta el pensamiento, reconcilia fantasmas, prende infiernos, resucita arrumacos e ilumina escenarios colocándote de bruces en el espejo de tus naderías y posibilidades. Medida etílica y justa para temperamentos altisonantes.

Mientras sirvo otra copa de ron para mirar el mundo a través de la pantalla, confirmo que  un clic, es la posibilidad de horrorizarte o maravillarte a cada instante. No hay vacuna hoy en día para no considerarse un voyerista profesional o lo que sea que eso signifique, bien mencionara Serna “ahora rige nuestras vidas una voluble asamblea de espectros”. Al otro lado de la acera: el “progreso”, el marketing y el ganar-ganar -eslogan perverso y de una majadería monumental- siguen haciendo de las suyas entre discursos torcidos por parte de economistas, gobernantes, y empresarios consumados en sus laureles a costa del resto.

En respuesta a incontables vejaciones sociales, donde la orfandad permea un gran número de estados anímicos, surge en mi interior esa comezón constante, moneda corriente que el grueso de la población albergamos: la esperanza. ¿Cómo concebir la esperanza en una sociedad que se despeña a cuenta gotas? Donde la actividad más simple, como el desplazarse por las ciudades se vuelve en un safari temerario día con día, sin dejar de lado, el sin fin de peripecias que experimentamos para darle un sentido a nuestra estadía por el globo.

“Esta noche no es nuestra, será oscura y falsa como todas” releo la sentencia que tuvo a bien tatuar Fadanelli en un ejemplar que conservo en el librero y la memoria, producto de aquella noche en una pulquería de insurgentes. Sin titubear regreso de nueva cuenta a ese conjunto de ensayos  que dan vida a El idealista y el perro. Trabajo que invita  a desmenuzar nuestra contemporaneidad, atrapados en una sociedad caracterizada por la gente que no piensa por sí misma, recargada en ese gran espacio común: primero la cago, ya después veo. Rebeldía y reflexión como propósitos de la literatura, son puntos donde podemos aparcar infinidad de lectores para hacerle frente a la cotidianidad que nos incendia. Al menos algo de eco podemos encontrar en nuestras lecturas.

Al caminar sus páginas me queda claro que podemos y debemos hacer uso de la  conversación para edificar a través de la discusión de ideas y dudas nuevos horizontes, es decir, crear una casa dentro de otra casa, en  palabras del autor “eso sería una  liberación”. La columna vertebral de estos ensayos no es la de convertirse en un profeta de su tiempo, más bien, son dardos lacerantes producto  del disciplinado arte de observar lo cotidiano para darle forma a una opinión digna de tomar en cuenta.

“En la actualidad no necesitamos más escritores, sino un regimiento de buenos lectores que luchen contra su propia brutalidad e ignorancia” menciona en un apartado. La estimulación de la imaginación por medio de la lectura ordena el pensamiento, Pessoa dice que uno escribe para hacer real la vida porque la vida cotidiana es tan compleja, tan injusta que parecería que somos una alucinación. Sugerir un camino, considero,  es la forma más noble de mostrarnos la complejidad  del abanico de situaciones a las que nos enfrentamos a diario y de esto va el libro, de abrir nuevas brechas para darle otros matices a nuestra experiencia allá afuera. Los líderes y su ánimo religioso propio de algunas personas me causan gran perturbación, porque no podemos depender de una persona y de sus humores para trazarnos un camino, ya suficiente tenemos con la vastedad de intrépidos vaqueros que sacan provecho del arreo de las manadas indefensas.

El instinto y el vagar sin puerto aparente,  son las bases en las que se  solidifica este compendio de minuciosos ensayos que van desde una inmersión a la costumbre, el fanatismo deportivo, paseo en fondas, el placer, la soltería, las mujeres, la brevedad de la vida, la pedantería entre otros puntos de interés para la retina que podemos encontrar mientras habitamos sus páginas. Leer la opinión de este paladín del pesimismo, es un ejercicio recalcitrante que nos abre la posibilidad de encontrar otros mundos y otras voces para dar inicio a una de las batallas más temerarias de nuestros días: la de ofrecernos una esperanza no como actitud sino como una pulsión íntima a partir del conocimiento y la generación de una opinión propia de las cosas y si acaso vivenciar la comprensión de uno mismo y del género humano.

La experiencia literaria es, en mi opinión, uno de los medios de conocimiento más profundos que tiene el hombre en sus manos, una experiencia en la actualidad cada vez más despreciada.

Guillermo Fadanelli

SUEÑO DE FUGA, LA ESPERANZA COMO FUENTE DE CORDURA Y VALOR.


Qué tanto se podría relacionar la palabra injusticia con la esperanza, tal vez de primera mano uno podría pensar que una no tiene nada que ver con la otra, los significados distan mucho uno de otro, sin embargo, muchas personas se han visto relacionadas en la primera, y no les queda de otra más que confiar en que la segunda les haga un “favor”.

Cuántas veces hemos escuchado de lo miserable e injusto que puede llegar a ser el sistema de justicia, cuántos de estos casos han tenido un buen fin, o han sido resueltos de manera digna y coherente; no es mi intención sacar números ni conclusiones sobre el sistema penitenciario de ningún país, todos tienen sus injusticias y lamentablemente muchas de ellas no han sido resueltas. La cinta “Sueño de fuga” retrata esta experiencia insoportable para cualquier ser humano, de la mano del director Frank Darabont, quien antes de esta película sólo tuvo cortos y videos, y a partir de esta cinta, con la ayuda de un gran “activo” de la industria fílmica como lo ha sido el escritor Stephen King, quien en su haber ha tenido traslaciones como la terrorífica cinta basada en una niña perturbada “Carrie” (Brian de Palma, 1976), la espeluznante adaptación que Stanley Kubrick hizo del libro “El resplandor” en 1980 y la cual fue criticada por el mismo escritor, o la sádica cinta “Miseria” (Rob Reiner, 1990), pasando por la endiablada miniserie noventera “ESO” (Tommy Lee Wallace, 1990).

Sólo por mencionar algunas de sus más afamadas cintas, aunque éste sigue creando historias para la industria hollywoodense y, por consiguiente, convirtiéndose en uno de los hijos pródigos de la industria cinematográfica norteamericana y que ha sido criticado por los círculos literarios de utilizar una fórmula que le ha funcionado en muchas ocasiones: un pueblo o villa norteamericana en la cual se presenta un suceso paranormal; tanto ha sido su éxito que el cine ha volteado a ver su obra más de 180 ocasiones para contar sus relatos, afortunadamente no todas sus historias tienen que ver con pueblos y sucesos paranormales, la desgracias humana e ineficiencia del sistema también es abordado por este prolífico escritor, y una de estas historias es trasladada al cine de manera magistral por Frank Darabont, que hilvana de forma perfecta el inicio de esta reseña, la injusticia y la esperanza, me refiero a la dramática cinta “Sueño de fuga” (1994).

La película cuenta la desafortunada historia de Andy Dufresne, interpretado de forma magistral por Tim Robbins, quien cae preso en el centro penitenciario de Shawshank por el asesinato de su esposa, después de enterarse que ésta le era infiel con su profesor de golf. Para su desgracia, el sistema lo haya culpable por ese crimen que él no cometió, y es en este momento que inicia su penuria en dicho penal en el que conoce a un hombre al cual apodan “Rojo”, encarnado por Morgan Freeman, papel que lo llevó a ser nominado al Oscar por su interpretación; “Rojo” ayuda a Andy a sobrellevar su vida en la cárcel, en la cual conoce a otros convictos entre los que encontramos a Heywood, Brooks y Tommy, este último confiesa conocer al verdadero asesino de la esposa de Andy, motivo por el cual abriga la esperanza de salir de prisión; del otro lado Dufresne conoce a los corruptos dirigentes y oficiales que dirigen el penal, entre los que están el director del mismo, Warden Norton, y el jefe de los custodios, el capitán Headley, con quienes entabla una relación “profesional” al convertirse en su asesor contable y financiero, desviando y alterando los estados financieros de ambos, eludiendo al fisco norteamericano, volviéndose una persona indispensable en la vida de estos corruptos personajes. Andy en todo momento tiene la esperanza de salir de prisión, la oportunidad de oro se le presenta cuando Tommy le confiesa que sabe quien es el asesino de su esposa, sin embargo, Andy es tan importante para desviar el dinero de los mandamás del penal que antes de que su alumno confiese la verdad, es asesinado a sangre fría con tal de mantener a Andy en la cárcel; la muerte de su amigo se convierte en la gota que derrama el vaso, y es cuando decide escapar de la prisión, no sin antes convencer a su entrañable amigo “Rojo” de encontrarse con él en la playa mexicana de Zihuatanejo .

“Sueño de fuga” es una maravillosa película, con personajes entrañables como el señor Brooks y su cuervo como mascota, las lecciones de vida de “Rojo” y su control del tráfico de objetos dentro del penal, el despiadado director del penal Warden y su secuaz el capitán Hadley, la tenacidad de Andy por mantenerse cuerdo después de tanta corrupción e injusticia, y la palabra esperanza como algo que nunca perece, como un motivante para seguir adelante pese a todas las adversidades que una persona pueda enfrentar, como esa luz  al final del túnel que anuncia la culminación de la penumbra. Frank Darabont crea una historia redonda, con interpretaciones maravillosas por parte de todo el reparto, aún cuando sean apariciones fugaces, hace que todos los personajes sean, o entrañables o detestables, aunque al final la lección para el malo es perderlo todo, y el bueno encontrar su redención en un lugar paradisiaco.

La fotografía corre a cargo de uno de los mejores ojos del cine norteamericano como lo es Roger Deakins, quien también ha trabajado con los multinominados hermanos Cohen, así como para el también ganador del Oscar, Sam Mendes, o Paul Haggis, entre otros, el recorrido visual es muy bueno, en todo momento sentimos la prisión como un pilar fundamental en la trama de la cinta, la claridad de los patios exteriores donde los reos hacen actividades deportivas o recreativas, los claroscuros de la celdas y la soledad en la que viven los presos, la penumbra de los cuartos de aislamiento donde la oscuridad y el mantener la cordura, son los únicos compañeros de alguien que por castigo es llevado ahí, la calidez y comodidad de las oficinas administrativas del penal, donde personajes corruptos despachan la justicia por propia mano, como si de una especie de Dios se tratara.

En sí la cinta es maravillosa, Darabont elige un relato corto de Stephen King de nombre, “Rita Hayworth and Shawshank Redemption”, dejando a un lado las historias de terror del escritor norteamericano, gesto que se agradece del director y que sitúa a Tim Robbins y Morgan Freeman en la estratosfera de los grandes actores noventeros de la meca hollywodense, situando al espectador en un mundo de corrupción y avaricia sin el más mínimo temor a las consecuencias, la deshumanización de quienes procuran la justicia y que más bien hacen con ella lo que quieren, un ejemplo de cómo se mueven los hilos del sistema judicial no sólo de Estados Unidos, sino de muchas partes del mundo, en los que puede haber miles de presos inculpados sin sustento, donde la esperanza parece no tener lugar, donde los paredones y los barrotes parecen una muestra de impotencia, de desesperación, pero ante tales malestares, siempre hay un rayo de luz que puede entrar por una celda, ese hilo esperanza que motiva al hombre a ser fuerte y salir airoso de cualquier atrocidad que pueda padecer, esa palabra que parece significar poco ante esas circunstancias pero que lo es todo, y que ayuda a mantener la cordura y el coraje, que no sucumbe y al contrario, toma fuerzas de la debilidad más angustiante, sensibilizando al hombre para que vea en esa luz su posible redención.

CARNE DE PRESIDIO


“Carne de presidio” es el término usualmente empleado en el argot carcelario de buena parte de Hispanoamérica para los individuos que literalmente nacieron para permanecer bajo el encierro y tutela del Estado por sus conductas criminales. Existiendo así sujetos que prácticamente ven  pasar los años de su existencia tras las rejas, ya sea por estar sentenciados a largas condenas o por reincidir una y otra vez en actividades delincuenciales que los llevan a entrar y salir por temporadas de prisión. Charles Manson  es “carne de presidio” por donde se le mire. A los treinta y dos años de edad ya había visto transcurrir diecisiete de su vida encerrado por numerosas estafas, trata de blancas y robo de autos, siendo a la edad de diez cuando se dio su primer arresto por robo de alimentos.

Cuando en 1967 fue liberado de una larga condena de diez años, el joven treintañero  se encontró de frente con el floreciente ambiente “hippie” lleno de placeres efímeros, hedonismo y mística; ahí halló el caldo de cultivo ideal para crear su propia comuna de hippies, siendo el líder absoluto que mandaba hasta en el más mínimo detalle de la vida de su  “Familia”, la famosa familia Manson. Que después llena de odio irracional, enajenación y manipulación de un poderoso jefe moral, considerado por todos ellos como un mesías, un ser mítico y místico, una especie de Rasputín  americano  emanado de los “chicos de las flores”;  que lo mismo tenía una doctrina basada en la biblia que en las canciones de los Beatles particularmente el famoso Álbum Blanco. Hay que recordar que fue un músico frustrado, que un día  lleno de quien sabe qué idea  se le ocurrió enviar a sus adoctrinados a vengar el engaño y rechazo de un productor musical, hijo de Doris Day que rentaba la casa al matrimonio  formado por Sharon Tate y Roman Polanski.  Teniendo como resultado  la cruel masacre de la actriz embarazada (fue apuñalada repetidas veces por un trinche, colgada y perforada con una flecha de ballesta) y sus invitados por tres chicas y el lugarteniente de Charles, “Tex” Watson. Después vendrían los crímenes de los Labianca y las detenciones, las luces de los flashes, la sangre en las paredes con la leyenda “Pigs” y la fama para la posteridad.  Con una inicial sentencia a muerte que fue recovada por el Gobierno Federal Manson y compañía fueron finalmente condenados a cadena perpetua.

Desde 1970  Charles Manson, nacido en 1934, hijo de una prostituta adolescente, el lado oscuro y siniestro del “amor y paz” vigente, ha estado encerrado. Han pasado nueve copas del mundo y  diez Olimpiadas. La guerra fría volvió, se fue y regresó.  Los avances tecnológicos son inimaginables, y este 2014 en su año número 44 ininterrumpido encerrado y con un par de discos a cuesta Manson será finalmente liberado por cuestiones de edad. Sí el chiste era no perder la esperanza de volver a estar afuera  ¿Podrá soportar el humor de su libertad?



ESPERANZA


Debo reconocerle al lector que, cuando me propusieron esta temática, no pude sino renunciar a escribir. No se puede escribir de lo que uno no sabe o carece. ¿O, sí? Siempre me han inculcado escuchar y no hablar de lo que no sé. Pero, si aceptaba el hecho de que no sabía de esperanza, estaba reconociendo que yo era un ser desesperanzado y esto no es exactamente cierto. Así pues, debía algo, por pequeño que fuera, que yo pudiera aportar.

Desde la noche de los tiempos, la humanidad tiende a representar lo que le sucede, lo que siente, sus formas de hacer, su visión del mundo. Desde guerras hasta escenas de la vida cotidiana y la esperanza, por extraño que parezca, es un hecho cotidiano. Por lo tanto, ¿cómo hemos representado a la esperanza? ¿Qué es la esperanza?

La esperanza es algo muy subjetivo y depende desde el prisma que se observe y responde a la cultura que la defienda. Puesto que no puedo hablar de lo que no sé, no puedo hablar de las culturas orientales, africanas, americanas o nórdicas; no obstante sí puedo hacer una revisión iconográfica de la esperanza en mi añorado Mediterráneo, en mi cultura greco-romana, a veces empapada de cristianismo.

Empecemos.

Uno de los primeros símbolos que representan a la esperanza es el ancla o áncora. Los primeros artistas mediterráneos usaban el ancla como alegoría de la navegación, sin embargo, el hecho de mantener la embarcación asegurada hizo que se transformara en una alegoría de la esperanza. Es aquello que nos mantiene firmes ante las dificultades.

Para los greco-romanos este símbolo evolucionará y pasará a ser la parte sólida del ser humano que le permite mantener la estabilidad cuando embisten las sensaciones y sentimientos, por lo que no se aleja demasiado de su significado primigenio.

Este ancla es tomada por el cristianismo también como símbolo de esperanza y como dijo San Pablo «En la esperanza tenemos como un áncora del alma». El áncora es tomada en el cristianismo primitivo como símbolo de salvación y esperanza. Generalmente está en posición vertical, con un delfín o un pez que representa a Jesucristo.

En Roma, la Esperanza era una joven ninfa alada, de sereno rostro, coronada de flores. Vestía de color verde, color de los frutos y flores al nacer, promesa de una cosecha; de vida. Si la esperanza alimenta el amor, suele ir acompañada del arco iris.

Es por esto que, para nosotros, la esperanza es verde.

En Grecia, la esperanza viene representada por el mito de la Caja de Pandora. Cuando Prometeo robó el fuego que portaba el dios Sol en su carro, Zeus se enfureció y ordenó los dioses crear una mujer capaz de seducir a cualquier hombre y cuyo nombre sería Pandora. Hefesto la moldeó en arcilla con formas sugerentes; Atenea la vistió con elegantes vestiduras y Hermes la dotó con el don de la seducción y la manipulación. Zeus le concedió la vida y la envió a casa de Prometeo que vivía con su hermano Epimeteo, quien a sabiendas de la posible venganza de Zeus, recibió a Pandora. Epimeteo no pudo resistirse a sus encantos, se enamoró de ella y la tomó como esposa.

Pandora poseía un ánfora que guardaba todos los males y bienes capaces de contaminar el mundo, pues hasta la fecha no existían ni la enfermedad, ni la locura, ni los vicios, ni la pobreza ni los nobles sentimientos. Pandora, curiosa, un buen día decidió abrir ese ánfora, pues desconocía su contenido. Al abrirla, todos los males se escaparon y se expandieron por todo el mundo asaltando a los humanos. Los bienes, sin embargo, subieron al Olimpo y se quedaron junto a los dioses.

Cuando Pandora se dio cuenta de esto, presa del pánico, cerró de golpe la caja, quedando la esperanza encerrada en ella. Curiosamente, la esperanza era necesaria para superar lo males que acosaban al hombre y, Pandora corrió a consolar a los hombres diciéndoles que ésta estaba a buen recaudo y que siempre podrían acudir a ella.

Viendo esto, desde nuestros más profundos orígenes, la esperanza está ligada a la fortaleza, al sustento, a la mujer, a la vida, a la naturaleza. Siendo México una sociedad con un claro acento de matriarcado, ¿no será en el fondo una sociedad esperanzada, que se resiste a sucumbir?

Le dejo al lector la respuesta.

DE LOS ESPÍRITUS FUERTES


“Oh vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza"
Infierno, Canto III, sentencia 9
Dante Alighieri - La Divina Comedia

En un mundo que cada vez tiende a tornarse más apocalíptico, preguntarse por la esperanza es ir a contracorriente. Pero he aquí, que resignificarla es pensar lo posible… creer lo imposible. Somos constructores de irrealidades y de mundos imaginarios, siempre con la esperanza de resolver problemas y saber más acerca de nosotros. Siendo así, nuestra aparición ha estado marcada por esa acuciante necesidad de moldear nuestros sueños con la arcilla de la naturaleza. Cada momento que vivimos, cada resplandor de belleza chocando en nuestra existencia, deja en nosotros un fuerte deseo de seguir erigiendo la historia universal de nuestros avances. Por ende, alborear en el horizonte del mañana, es mantener el ímpetu y la voluntad de que suceda lo que suceda en la travesía de cualquier día, estaremos listos para afrontarlo. Es la fe en nosotros mismos más allá de la entrega colectiva a una sola persona o líder con el fin de que éste cambie nuestro porvenir.

¿Dónde yace entonces la esperanza? Quizás justo ahí donde todo parece perdido o en aquel sitio donde jamás pensamos llegar y hoy gracias a esa escalada -al igual que quienes nos precedieron- seguimos creando sobre los hombros de gigantes. Y de este punto, es saber que no hay límites y al mismo tiempo deontológicamente también delinearlos. Esta debiera ser la única condición para evitar retroceder, el no rebasar ciertas líneas que terminasen atentando contra nosotros mismos. Empero ¿Es esperanza actualmente la técnica o su aplicación a la tecnología? Difícil es no obviar las significaciones sociales depositadas en este corpus de conocimientos. Volvemos a creer en ellas una y otra vez pues desde siempre han estado configuradas con el augurio de una posterioridad utópica. Y a pesar de ello, en la mayoría de los casos todo ha quedado trunco dando paso en consecuencia, a la égida del dominio económico o a la simple lucha por la hegemonía (carrera armamentística, inestabilidad financiera, concentración de riqueza o escases de recursos, el Big Brother Orwelliano, medio ambiente en declive, etc.). Pareciera por lo tanto que intentamos solucionar/compensar con nuevas invenciones los desajustes que nosotros mismos provocamos.

¿Cuál es entonces la intención subyacente? Acaso trate de la esperanza en humanizarnos y lograr así el equilibrio sobre una racionalidad instrumental de pura explotación: luchamos contra nosotros mismos, contra la temible autoinmolación. Por consiguiente, es percatarnos de la probabilidad de rebasar un punto de no retorno, donde ni todas nuestras teorías unificadas o una ciencia mayor pudieran ser suficientes para salvarnos –una vez más- de nosotros mismos. Bajo esta óptica es comprensible el no alojar siquiera una fe aceptable en el devenir humano. Hay un sentir de tiempo final en el cual la dinámica social oscila entre la anestesia colectiva o la sobreexcitación de las emociones, todo con el objeto de sobrellevar un instante de nulas certezas. Es una era de… nada. Experimentamos una ilusión de movimiento, de un planeta unificado –aunque sea sólo a través del ciberespacio- de un continuum de acontecimientos en apariencia importantes, de cambios neurálgicos para arribar probablemente: a nada. Y es así porque nuestra esperanza está situada en un imaginario erróneo o en lo efímero de promesas quiméricas.

Esta es la pregunta ¿En qué creer hoy en día? ¿Dónde depositar nuestra esperanza… de nuevo? Ante tal cuestionamiento, es oportuna una especie de digresión. Individualmente, es requisito para resolver un problema crítico el poseer un espíritu fuerte. Es el impulso interior de no caer en la desesperación y convertir el reto en una cuestión de orgullo personal. Se podrá tener inteligencia o perspicacia, pero sin un espíritu fuerte no hay esperanza y por lo tanto, se carece de una proyección hacia una solución (dejamos que el mundo se clausure). Así entonces, la esperanza es, a pesar de los reveses mantener la convicción en que tarde o temprano habrá de encontrarse la salida. En nuestro contexto, sentimos el estremecimiento colectivo que a veces se canaliza y otras degenera en revuelta. Como se mencionó líneas arriba, es la búsqueda del equilibrio de las fuerzas, el reencauzar cierto sentido social de un sistema muy injusto y poco benéfico. El espíritu fuerte hace acto de presencia en varias partes del orbe aunque también en muchas ocasiones son llamas que se extinguen rápidamente. El fuego amenaza con crear un incendio pero al mismo tiempo se transforma en un faro capaz de guiar a otras alternativas posibles. Las ideas circulando son el aliciente de la imaginación que señala a la esperanza como algo más que el slogan de un refresco en una campaña publicitaria o política.

Tener esperanza a nivel planetario es por consecuencia, un asunto tanto inocente como realista, ficticio o admisible. No tenemos la última palabra aun entre múltiples sucesos desesperanzadores. Podemos concluir indicando la característica más esencial en la esperanza, su exigencia de suelo firme. Una tierra en plena armonía jamás podría realizarse, por ende, decir en contraparte creo en el equilibrio y el balance es mucho más consiente y positivo para la igualdad en todos los niveles. Seguir colocando nuestra fe de un futuro idílico en golosinas tecno-comunicativas nos distrae del verdadero espacio donde debemos ubicar tales esperanzas: en nosotros mismos y en aquello que somos capaces de lograr, incluso, modificar el curso a la fatalidad. Sirva pues esta idea, de aporte para configurar una nueva visión del futuro, aunque sepamos que la esperanza siendo propia de los espíritus fuertes, no abarca a la mayoría de los hombres y mucho menos a quienes carecen de la actitud y las aptitudes para llevar a cabo su personal redención. 

QUADROPHENIA – THE WHO (1973)


I clean my room and my shoes,
but my mother found a box of blues,
and there doesn't seem much hope…”

La gran mayoría de los álbumes de The Who sudan historia por los rincones de cualquier sitio al ser puestos debajo de la aguja. Son discos que más que hacernos recordar nos refrescan lo que el Rock es y hereda; lo que debería de ser y seguir siendo. Son una muestra tajante de un género que no ha ido desapareciendo sino mutando hacía un extremo puro para los oídos que no gustan de moda sino que son atraídos por la tradición, la integridad y la evolución dada de la escuela (técnica) y la madurez (“feeling”). Quadrophenia, en todo caso, no es la excepción a la regla sino una de sus confirmaciones más enérgicas.

Con un final tan ambiguo como discutible debido en gran parte al silencio de los creadores así como el revuelo de una explicación por parte de los seguidores de la banda y gustosos del género, esta producción se trata de una de las Rock Óperas más importantes, populares e influyentes de la historia del Rock. Un entramado que sigue los pasos de Jimmy, un adolescente en el apogeo de su rebeldía durante aproximadamente una semana en la siempre truculenta búsqueda de identidad. Bajo el contexto de una Inglaterra juvenil dividida entre los “Mods” y los “Rockers”, la personalidad en diversos parajes de nuestro personaje principal se divide y refleja, en reacciones y fraseos, con el propio temperamento de los 4 miembros de la banda. Compuesta, como la mayoría de toda la obra de The Who, por Pete Townshend, la trama resulta difícil de seguir a través de los cortes musicales y la letra. Hay vacíos que se deben de ir llenando a través del pequeño texto que acompaña al álbum oficial, mismo que en las primeras ediciones en CD desapareció pero que retornó con los años.

Constituida 6 años después como una película, dirigida por Franc Roddam, la historia detrás de la obra musical se torna un tanto más comprensible en su estructura pero al igual, y quizá hasta un poco más  que la obra original, el final se discute aún entre los espectadores. ¿Jimmy destruye todo aquello que lo alejó de su familia, amigos, novia y trabajo, o simplemente es la autodestrucción lo que presenciamos en ese ya mítico peñasco? ¿Es toda la historia un flashback después de ese momento culminante? Las respuestas nunca han querido ser cedidas y lejos de acrecentar o empequeñecer esto al legado del álbum, lo ha mantenido con bríos, garbo y un pequeño misterio que ha tornado a la cinta, eso sí, en una de culto para el género.

De una extensión mayor: Quadrophenia resulta también ser uno de los álbumes dobles mejor calificados por la crítica y el paso del tiempo, la energía que desborda en sus temas instrumentales sirven no sólo para el oído gustoso de la portentosa herencia de esta legendaria banda, sino como puentes que amalgaman un disco redondo: es a lo largo de toda la obra que los temas musicales en los que circunda el espacio sonoro del álbum se van presentando; dándose a conocer de forma sutil para después explotar cuando llega su turno de hacerse sonar como la voz principal. Las letras, por su parte, fabrican esos pequeños recovecos de reflexión tan clásicos en Townshend –recordar que fueron sus composiciones las que se alejaron de la sociedad moralina de finales de los 50 y principios de los 60 tocando y hablando los temas “prohibidos” para la juventud como las drogas, las infidelidades y los problemas familiares entre otros.

Con este su sexto álbum de estudio, The Who arriba a la cúspide de su talento. Sella el fin de una triada de discos que cambiarían el panorama de todo lo que habían entregado para hacer historia hasta ese momento. Tommy (1969), Whos Next (1971) y Quadrophenia los relegan a esa esquina donde pocas bandas logran llegar e instalarse. No sólo por su reputación sino por su calidad y prodigio de sencillez y profundidad. Por hablar sin tapujos, con integridad y carácter sobre lo que sucedía en los interiores de una generación que sería, a la postre, el futuro de una nación: en el año que el filme fue estrenado Margaret Thatcher es electa como primer ministro.

Sea acaso si Jimmy destruye esa Vespa como símbolo de todo lo que había buscado hasta ese momento para sentirse parte de algo y que al final resulto falso, o sea si es él quien decide irse junto a ella para ya no formar parte (hacerse nada), esta Rock Ópera define la madurez de no sólo una de las mejores bandas de Rock, sino una de las primeras. Ya sea por la esperanza o desesperanza que despierte en cada uno de sus escuchas, Quadrophenia se alza como uno de los discos obligados para todos los gustosos del Rock y quizá, así lo creo, la mejor Ópera Rock de todos los tiempos.


Tracklist.

Disco 1:
I.- I Am The Sea (2:08)
II.- The Real Me (3:20)
III.- Quadrophenia (6:13)
IV.- Cut My Hair (3:44)
V.- The Punk And The Godfather (5:10)
VI.- I’m One (2:37)
VII.- The Dirty Jobs (4:28)
VIII.- Helpless Dancer (2:33)
IX.- Is It In My Head (3:43)
X.- I’ve Had Enough (6:14)

Disco 2:
I.- 5:15 (5:00)
II.- Sea And Sand (5:01)
III.- Drowned (5:26)
IV.- Bell Boy (4:55)
V.- Doctor Jimmy (8:36)
VI.- The Rock (6:37)
VII.- Love Reing O’er Me (5:48)

Sobre el autor: Colaborador asiduo de lugares insospechados, selectivo y técnico de manutención de gustos afines al descanso. Se rumora que prepara su casa para la invasión del silencio. Escribe y describe la vida habitual de cierta cantina de la ciudad. No da un paso adelante sin pensar que faltan muchos más. Para más recorridos, visitar su sitio personal: www.lacosaestaasi.blogspot.com

CAPÍTULO 7: ¡LA ESPERANZA MUERE AL ÚLTIMO, PERO LOS PERDEDORES MUEREN ANTES!


¡Bertha! ¡Bertha! ¡Encontré algo! – gruñe casi ahogado Chacal-o - ¡Creemos que son las rocas que cayeron justo en la salida de Gizmo y los demás!

Bertha se dirige, exhausta hacia donde indica el mutado canino y asoma un ojo. Está agotada, pero le parece acertada la apreciación. Voltea hacia el este, rumbo por el que mandara previamente a Mandril – o a iniciar la búsqueda de los otros miembros de la Liga de Perdedores. Se recarga con su voluminoso cuerpo en un costado de las rocas, Chacal-o esnifa: Creo que tengo algo Bertha… ¡Creo que son ellos bajo los escombros!

Bertha reúne fuerzas, Chacal-o y Mandril – o también se agrega. Levantan las piedras más próximas e insertan pedazos de metal retorcido para que sirvan como  trabes y pilares improvisados y el resto del escombro no se desplome. En eso están cuando Hombre Puerta recupera la conciencia. Bertha se dirige rápidamente a él y lo levanta, abofeteándolo con la fuerza que le dan millón y medio de gansitos como dijera Molotov y arrinconándolo en la pared más próxima: ¿En dónde están Sinuhé y Oolong, Puerta? ¡Es importante saber en dónde los dejaste, los necesitamos, si el Ejército y el Consejo de Seguridad de la ONU los encuentran, van a matarlos! Puerta aún aturdido, intenta establecer contacto con sus coordenadas en el muelle en Ginebra, pero no ve rastros de Oolong. Regresa a donde está Bertha: “N- no hallo a Oolong… apenas pude echar una mirada señorita Bertha… no sé qué pudo… oh, no”  “¿Qué pasa? – inquiere bufando la gordacontéstame Puerta, no estamos para titubeos” Pero Puerta no responde, sólo alcanza a sollozar señalando hacia arriba en un lugar próximo a ellos.

Entre los escombros cae la cabeza de Oolong, sus orejas y el rabo. Chacal-o y Mandril-o detienen su tarea salvadora para ver el horror del cambiaformas occiso. En lo alto, Hidalgo, Infante y Lennon sonríen macabros blandiendo sus armas, irradiando aparte del petatazo de choquilla de muerto podridón, una esencia verdosa que a Bertha le trajo algún recuerdo, pero de inmediato ordenó a los animaloides que siguieran escarbando mientras ella se encargaba. Los aún impactados antropomorfos sólo le señalan a Bertha en un pequeño claro al enanazo de Ram Man surgiendo de los escombros, más aturdido de lo común, pero con fuerza: “¿Qué, qué, qué? - gruñe con furia - ¿¡Quién la va a armar putos!?” Bertha lo observa y Ram Man se alinea a brinquitos muy cuco él. Chacal-o y Mandril-o regresan a las labores de rescate.

Bertha da un paso adelante y Ram Man un brinquito. Miran hacia la montaña de escombros, ambos saben que cualquier ataque sobre la triada occisa, podría ocasionar un derrumbe y echar atrás los pocos avances que se lograron con la liberación de Ram Man, así que se encuentran a la expectativa. Los muertos no muertos se dan cuenta de esta ventaja y es el hombre de dios, don Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla Gallaga Mandarte Villaseñor, quien, blandiendo la hoja afilada de su sable, brinca hacia Bertha y Ram Man. Éste impulsa sus piernillas de llanta de cuero viejo para darle un severo tope al sable del Medievo en una elaborada metáfora acerca de por qué cenar hot dogs antes de dormir está muy cabrón. Hidalgo y Costilla sorprendido ve volar su sable lejos de él. Con un mohín voltea la mano derecha como saludo de princesa y de sus ropas extrae otro igual…. Y otro: Veamos bestia de Satanás hasta donde puedes llegar, porque la gracia del señor está conmigo y él no me abandonará en este oscuro momento… he regresado de entre los muertos porque su llegada está cerca y si he de matar a cada uno de ustedes impuros hijos de la corona, entonces por mi persona en el primer escalón de la entrada al Paraíso, que los mataré a todos.

Ram Man no entiende ni la mitad y le vale aventándose otro tope derechito al cura quien lo esquiva, Ram Man se va derecho todo sacado de onda y va a caer en los pies de Lennon, quien nada compasivo arroja su navaja suiza directo entre los ojos de Ram Man, quien grita agónico. Abajo, Hidalgo sonríe y se dirige hacia Bertha, Pedrito Infante hace lo mismo, Bertha se prepara para recibir el ataque. Si bien controlar su densidad impedirá que los ataques de las armas blancas sean efectivos, no podrá hacer mucho con la furia guerrera de unos no muertos. Infante tiene la determinación, tozudez y bíceps de Pepe el Toro e Hidalgo tiene las mañas, mala onda de un cura de su tiempo, pero también la agilidad de un hombre de sesenta años, eso no es tan bueno. Bertha lo descuenta de un manotazo, pero Hidalgo ya no conoce el dolor ni el cansancio, diablos ¡fue asesinado por un pelotón entero y cuenta la leyenda que el cabrón no se quería morir. Tres descargas de los riflazos esos que parecen varas para atizar el fuego y nada. Pinche Hidalgo tuvieron que atizarle una descarga en el pecho para que se jeteara. Ahora, un manotazo de Bertha apenas si le hace algo. Infante al grito de Amorcito Corazón, le hace ver su suerte a Bertha que no puede evitar pelear contra un amo del machete y la herramienta de carpintería. Bertha puede ser resistente en su piel, pero si recordamos que está GORDA, entonces es fácil suponer que se cansará y mucho.

 Arriba, Ram Man se retuerce del certero navajazo, comienza a llorar porque la neta es re marica y se frota la carilla, la sangre se le desparrama como de cuino, tan tierno y grotesco a la vez, como una película romántica. Lennon de repente torna su gesto adusto de inglés mal tragado y se hinca al ver el dolor de Ram Man. Su ceño no se frunce más… algo en su interior le hace dudar y titubeando dice: Y- yo… I didn´t mean to hurt you…. I´m sorry that I made you cry… didn´t wanna hurt you… I´m just a deadite guy…. Y mientras se avienta el chiflidito y retira con ternura la navaja enterrada de la jeta ya hinchada de Ram Mancito, una severa patada afelpada en la nuca, hace que el muerto viviente de Liverpool se vaya de bruces sobre el escombro.

¡PATADA A TRAICIÓN JIPI HIJO DE PUTA! – grita una enfurecida Conejita Blanca – ¡A CHINGAR A SU MADRE CON SUS CANCIONES PARA PUTOS! – la Conejita se coloca frente al otrora músico y le planta otra patada en el pecho haciéndolo caer por los escombros. Ram Man se levanta con trabajos, pero aliviado: “¡Gracias por salvarme Conejita, el ataque de ése tipo casi me mata!” La Conejita lo mira extrañada: ¿Te estaba atacando? Hrm, límpiate la sangre, dime ¿Dónde está mi amor? ¿En dónde quedó? ¿En estos escombros? – patea impaciente las rocas y Mandril-o y Chacal-o salen corriendo. ¡Un derrumbe por tanto desmadre de estos cabrones! A lo lejos podemos ver a Lennon quitando rocas provocando el derrumbe de la última esperanza de salvar a los miembros de la Liga que quedaron sepultados: ¡Ya saben amigos, todo lo que necesitan es un poco… de…. AMOR!  Y en ese instante, todas las rocas se caen con Ram Man y la Conejita en la parte alta. Bertha en su delirante pelea contra Pedro Infante e Hidalgo y Costilla apenas logra ver cómo todas las piedras caen… esboza un gemido de tristeza y las rocas caen en avalancha sepultándola con los no muertos.

 En un escenario donde todo se derrumbó, dentro de mí, dentro de mí, los pasos torpes y cansados del Hombre Puerta rompen el silencio. Sus ojos de rombo buscan nerviosamente: “Más… rápido… más…” Y madres, con un destello desaparece y unos segundos después aparece ahí mismo, esta vez sacando por su portal a la Conejita, toda madreada y maldiciendo entre sueños. Puerta se arrodilla y mira junto a la Conejita los cuerpos de Chacal-o, Mandril-o y Ram Man a quienes acaba de rescatar de morir atrapados en los escombros. “Una más… más rápido… más fuerza…” y sopas, desaparece. Y de nuevo aparece, pero su portal no alcanza para sacar el enorme chipote de carne que es la Gran Bertha. Puerta la empuja como puede, ni siquiera puede decir si está viva. Él se derrumba ahí mismo, pero levanta la cabeza, algo le falta.

Desierto de Libia

El portal se abre, la mano busca algo, el Hombre Puerta se asoma: Las coordenadas son correctas – se queja - ¿qué sucede? – el débil y golpeado Puerta asoma el cuerpo, se para en la quemante arena, con su temperatura de sauna para obesos. No ve al jefe, voltea  de un lado a otro. Está débil pero tiene que buscarlo, probablemente no esté lejos. Avanza sólo unos minutos, se debilita, grita el bello y sonoro nombre de Sinuhé. No hay respuesta, necesita descanso, abre un portal con trabajos, regresa a la derrumbada base y desgraciadamente las cosas no parece que vayan a mejorar. Un rifle de alto poder así como los de los pinches narcos, le apunta en la cabeza. “Levántate lentamente culero, con las manos arriba” le espeta una voz aguardientosa. Puerta obedece, confundido, mira a su alrededor discretamente. Sus compañeros están todos inconscientes y esposados. De entre los militares aparece Babbage y el pinche mariconazo loca del Pee Wee Herman. Babbage se dirige a los militares: No nos atrasaremos más, tú, Hombre Puerta, dime en dónde está El Dorado. Si te niegas a contestar, te aviso, mataré a uno de tus amigos, hasta que me lo digas. Tras unos segundos de silencio, Babbage hace un gesto al de la voz aguardientosa, que resulta no ser otro más que Resortes Resortín de la Resortera, con una jeta más sana y humectada que la que tenía en vida. A él le sentó bien la muerte. Resortes apunta con su arma a la cabeza del inconsciente Chacal-o. Babbage mira a Puerta: ¿Y bien? Puerta no responde, mira a Babbage y luego a Resortes y luego a Chacal-o y luego a Babbage y luego a Resortes y luego a Chacal-o y luego a Babbage y luego a Resortes y luego a Chacal-o y luego a Pee Wee.. ugh, y luego a ¡MOCOS! El disparo retumba, la masa encefálica o sea toda la melcocha del cráneo de Chacal-o se desparrama en el piso. Puerta cae de rodillas al ver esto, llora nomás que no se le ven las lágrimas porque está medio raro, pero sí sufre. Resortes observa con sus ojos desorbitados la mollera destrozada de Chacal-o cuyo cuerpo cayó pesadamente en el suelo. Mandril-o despierta para ver la escena y se pone como loco. Resopla y grita y brinca como el pucta chango que es, pero con fuerzas y pega unas patadas, no obstante es sometido y apuntado con riflazos en la choya. Babbage pregunta a Puerta. ¿En dónde está El Dorado?...

Continuará… J


miércoles, 28 de mayo de 2014

DISTOPÍA Sensacional de Cultura No. 10 - PDF


Tema: Guerra

DESCARGA AQUÍ DISTOPÍA No. 10


Para visualizar correctamente nuestra revista es preferible hacerlo desde Adobe Reader o haciendo directamente doble click sobre el archivo PDF. Disculpen las molestias de presentación e imagen.

lunes, 26 de mayo de 2014

DISTOPÍA PRESENTA: GUERRA


Las guerras no son emocionantes ni divertidas, no hay ganadores, solo perdedores. No hay guerras buenas, con las siguientes excepciones. La segunda guerra mundial y la guerra de las galaxias.”

Bart Simpson - Bart The General, Temporada 1, Episodio 5

¿Son las sociedades actuales capaces de evocar el significado real de la guerra? Hemos llegado a un punto donde los conflictos bélicos son un ladrillo más en el muro que se construye día a día desde la mediosfera. Este último filtro, tiene la virtud de acercarnos a manera de microscopio sobre casi cualquier detalle “de interés” en una lucha armada y sin embargo, no hay efectos de humanización para quienes gustan practicar compulsivamente el voyeurismo del zapping. Las imágenes de los enfrentamientos viajando por todo el orbe, pretenden ser información visual pero en su ordenamiento o manipulación, son una producción prime time con el mismo impacto de los seriales del Entertainment (un torrente sensorial para las masas). No podría ser de otra forma, la arena de la conciencia y la posterior creación de registros para la memoria, es también un frente de guerra decisivo para construir una historia.

La narraciones de los hechos, el anclaje o enmarcado de lo que se atestigua y pasa por el lente de una videocámara en una cruenta confrontación, va de lo maniqueo a lo sutilmente morboso, de lo aparentemente profesional a lo evidentemente parcial o sesgado (la guerra se da en todos los niveles estructurales), no obstante, inexorablemente la realidad compleja queda reducida a una crónica sencilla y de fácil entendimiento… más sin la explicación puntual y verdadera de las acciones ofensivas. Y al final, nos quedamos con la sensación de que todo aquel vendaval solo fue un instante de ilusionismo más. O como ha apuntado Baudrillard: “La guerra del golfo no ha tenido lugar” (se ha reconstruido en la pantalla una guerra irreal con muy escasa o nula relación entre causas internas y efectos externos).

No importa cuántos análisis posteriores se avoquen a tratar de dilucidar lo realmente sucedido, para una buena parte de la humanidad el ocaso destructivo de la guerra no ha existido, solo su representación. Nunca estuvimos ahí, solo en la butaca del cine. Y jamás levantamos un arma, solo vimos los cuerpos y la sangre en la virtualidad del ordenador. Nos escandalizamos ante las cifras en gastos y vidas y con ello dispersamos la frivolidad ante nuestros pares, luego, regresamos al videojuego de la segunda guerra mundial o al documental sobre los nuevos drones del ejército estadounidense.

Genocidios, desapariciones en dictaduras, campos de concentración en lugares y tiempos ajenos al periodo 1939-1945 (los Gulags soviéticos por ejemplo), las guerrillas en África, los registros históricos del horror repitiéndose puntualmente en nuestro presente, etc., son de conocimiento exclusivo de quienes los soportaron o aun lo padecen en su lugar de origen. Empero, la ruina y tragedia de los cismas militaristas mencionados al no tener cabida en la sempiterna actualidad mediática, resultan por lo tanto episodios perdidos en la cultura pop y en conclusión, jamás ocurrieron. Para el resto del mundo que puede directamente auscultar el hoy y el pasado desde la World Wide Web en el ciberespacio (sin ninguna limitación de lugar o tiempo), estas cuestiones se perciben lejanas, inimaginadas o abigarradas, sin relación directa con sus sueños o aspiraciones. La guerra es entonces, una cinta Snuff de la cual muchos hemos oído hablar… pero pocos conocen el reflejo desarticulador del contenido y el cómo interpretar el caos de su profana totalidad.

Ya sea por disputas territoriales, nacionalismos, de religión o de conquista, o por simple dominio, provocadas a priori o liberadas a partir de extrañas conjunciones del azar, las guerras aun con la Técnica mediante no son otra forma más que la fuerza de la naturaleza fluyendo a través de un catalizador primitivamente humano. A medida que degeneran y la furia diluye los motivos, ya no hay vuelta atrás, el bien y el mal se han difuminado para dar paso a una criatura más ominosa que el hombre mismo. Es así que la lógica guerrera de los intereses se clarifica y se expone en toda su franca crudeza: Killing Is My Business... And Business Is Good![1] Nuestro mayor temor ante la guerra es no solo desconocer su origen, sino también el ser involuntariamente disueltos en su dinámica deshumanizadora formando así parte indivisible de su violenta expansión (ser uno con la guerra y aun cuando esta se desvanezca, no poder vivir sin su directriz quedando en consecuencia permanentemente en estado de sitio… haciendo de la paz el enemigo). Visto desde esta arista, la guerra nunca termina y en este número de Distopía podrán darse una idea clara o funesta de este hecho inevitable. Sea esta nuestra bienvenida una vez más a la trinchera de los pensamientos en pugna ¡Adelante y cuidado con disparar a uno de los nuestros!





[1] Nombre del primer disco de la banda de Trash Metal: Megadeth. A lo largo de su carrera, Dave Mustaine, (materia gris de este proyecto) ha hecho una crítica muy certera en buena parte de sus letras, de los intereses ocultos tras las guerras. Trabajos seminales como el mencionado Killing Is My Business... And Business Is Good!, Peace Sells... But Who's Buying?, So Far, So Good... So What! y Rust in Peace son una buena muestra de esta recurrente temática. Mención aparte merece la pieza Holy Wars, en cuya estructura y contenido se transmite lo humanamente contradictorio del negocio belicista. 

PROPAGANDA DE GUERRA


El cine ha tenido un papel de suma importancia en la vida política, ya no de un país, sino del mundo entero, gracias a su poder de transmitir, de forma lúdica, mensajes o discursos políticos disfrazados con todos los efectos visuales que sea posible, los norteamericanos son muy prolíficos a exaltar sus valores y su defensa por la democracia (yanqui y neoliberal), considerándose ellos mismos como los únicos capaces de contener o detener el mal que habita en cada oscuro rincón de este planeta.

El cine mexicano bajo los regímenes priistas de los 50 a los 80, creo verdaderas calamidades fílmicas. Obviamente hubo sus excepciones pero la mayor parte del recurso fue a parar a producciones malas y costosas. Es triste saber que Pedro Weber “Chatanuga” tuvo un papel fundamental en la historia del cine nacional, y que no me malinterprete el señor pero no se caracteriza por sus dramas o tragedias, mucho menos el sequito que le hacía segunda, entre ellos el “Caballo” Rojas y Polo Polo; pero no es mi intención embromarlos con la historia del cine nacional bajo los colores del partido en el poder, pero es una muestra de las formas y usos que cada gobierno, apoyado por sus magnates empresarios, da al arte cinematográfico para controlar, influenciar, o simplemente entretener y distraer la atención de la sociedad para mantenerla alienada, esta maquiavélica idea surge en Alemania una vez concluida la 1ra Guerra Mundial con la creación de la UFA que sería la gran promotora de los logros del régimen Nazi.

La UFA (Universum Film AG) surge en 1917 después de que el gobierno alemán solicita a las grandes casas productoras de cine en aquel país, que elabore la propaganda de guerra así como films para el servicio público, su calidad de prestador de servicios al gobierno se extendería hasta 1945, bajo el régimen Nazi. Su relación con el poder hizo de la UFA un ente monopólico en Alemania, un gran negocio que arrojaría una producción de 600 películas anuales con un público que rondaba el millón de almas diariamente, muchas de estas cintas fueron unas verdaderas joyas, la mayoría de estas creadas previo a la nacionalización de las empresas durante 1933. Películas como “El gabinete del Dr. Caligari” dirigida por Robert Wiene y producida por Erich Prommer, quien fungió también como director de la UFA durante sus inicios pero la dejaría en manos republicanas con la ascensión de los Nazis y partiría, como muchos de sus compañeros, a los Estados Unidos para ayudar a la construcción de Hollywood. Otros grandes directores, emigrantes también, contribuyeron con excelentes cintas, F. W. Murnau con la tenebrosa “Nosferatu” en 1922, Fritz Lang con “Metropolis” en 1927, siendo esa generación la creadora del llamado “expresionismo alemán” y cuyos inventores utilizaron de gran manera durante su exilio en Hollywood, dando pie al llamado “film noir”.

Durante el régimen nazi, la UFA paso a manos de Joseph Goebbels, Ministro de Propaganda, que tenía bajo su poder el determinar qué tipo de literatura, obras de teatro, películas, y todo tipo de entretenimiento o forma de arte, debía consumir el pueblo alemán, esto dio pie a la migración masiva de talentos, tanto alemanes opositores al régimen, como judíos que huían de la sangrienta sed de sionismo del denominado Führer, Adolf Hitler. Durante su estadía en dicho ministerio, Goebbels despidió a todos los trabajadores judíos, o con ascendencia judía, solicitó a diversos directores hacer cintas alusivas a la fuerza y templanza teutonas, la disciplina y blancura que los caracteriza como los ideales raciales para crear un mundo más puro, uno de estos talentos vino de la mano de una talentosa mujer, Leni Riefenstahl, quien filmó “La victoria de la fe” (Der Sieg des Glaubens, 1933), un documental en el que aparece Hitler, Gobbels, Heinrich Himmler encargado de las SS, Hermann Göering  al mando de las aviación alemana Luftwaffe y demás simpatizantes dentro de la estructura nacional socialista; también filmó “El triunfo de la voluntad” (Triumph des Willens, 1935), que fue la consumación en el poder del régimen Nazi, haciendo gala de toda su fuerza militar durante uno de los festejos del partido en Nüremberg en 1934; otro trabajo que retrató esta realidad alemana fue “Día viernes – Nuestro Ejercito” (Tag der Freitag – Unsere Wehrmacht, 1935), otro corto que muestra la actuación durante una representación del ejercito alemán en el mismo festejo mencionado líneas atrás; y por último “Olimpiada” parte 1 y 2, ambas de 1938, donde se resalta la fuerza del hombre teutón en diferentes disciplinas deportivas.

Afortunadamente a Hitler no le salieron sus planes como el lo esperaba y la caída del régimen trajo consigo la desincorporación de la UFA con el gobierno, quedando sus estudios durante una primera etapa en la zona rusa de Berlin, desafortunadamente, la mala fama que le acarreo trabajar para el llamado “Tercer Reich”, hizo que muchos directores, actores o productores, rehuyeran a trabajar para ella, por lo que, después de un tiempo, un cambio de domicilio a la Alemania Democrática (la del bloque de los países aliados), y el cambio de nombre a DEFA (Deutsche Film AG) trajo consigo una nueva era del cine alemán, muchos de los artistas vinculados con el cine regresaron a la tierra que los vio nacer y triunfar, hasta llegados los 90 cuando, con la reunificación de las dos Alemanias, la mítica productora dejo de hacer cine, hubo algunos intentos por revivirla pero ninguno sirvió, hoy esos históricos museos son utilizados por casas independientes del cine alemán contemporáneo, y sirven también como museo y parque temático, un recorrido por la historia del cine de ese país, hoy la UFA únicamente hace trabajos para la televisión, dejando atrás los discursos políticos y la aversión racial que la vio caer al grado de cambiar su nombre, causando miedo con sólo oír sus siglas.

Hoy los grandes estudios apuestan por otro discurso, parecido pero no tan evidente, el cine se ha convertido en la bandera de la ideología dominante, en la escuela y el libro de muchos en una era neoliberal, donde las cintas de alto presupuesto congregan a millones a nivel mundial, generando ganancias multimillonarias, persiguiendo, al fin y al cabo, el mismo fin, en un mundo donde mucho ha cambiado, pero muchas otras cosas permanecen igual.